Al menos 32 miembros de la Mara Salvatrucha han sido detenidos en las últimas horas en una gran operación en la que han participado unos 1.500 agentes de las fuerzas de seguridad de Guatemala. Los detenidos están acusados de asociación ilícita, asesinato y extorsión.
El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, ha destacado que el Gobierno continúa su «lucha incansable por la seguridad» de los ciudadanos, por «asegurar el control del territorio que otros ya habían entregado a las maras y el narcotráfico«.
«Estamos hablando de uno de los golpes más importantes al crimen organizado de las últimas décadas. El esfuerzo por retomar el control de nuestras calles es una prioridad de este gobierno, y lo estamos haciendo sin claudicaciones, sin ceder ante sus presiones, y sin dejarlos actuar», ha explicado en el programa presidencial La Ronda.
«Estamos haciendo lo que nadie hizo, estamos entrando a los campos de plantación, estamos metiendo presos a los líderes, y estamos ingresando a los barrios que parecían intocables para quienes gobernaron en el pasado», ha subrayado.