Honduras celebra este domingo unas nuevas elecciones generales marcadas por las manipulaciones del oficialismo socialista, que está tratando de emular las prácticas de su aliado Nicolás Maduro en Venezuela e impedir unos comicios libres y en paz.
Alrededor de 6,5 millones de hondureños —500.000 desde el exterior— están habilitados para elegir además al nuevo presidente, la configuración del Congreso, cerca de 300 alcaldías, etc.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pedido el voto para el candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, y ha alertado de la amenaza comunista en el país si hay una victoria de Rixi Moncada.
«Malas noticias para la jornada electoral en Honduras. Hay fraude en marcha. El jefe del Estado mayor se ha posicionado a favor de Libre al pretender que el ejército cuente los votos cuando su mandato es solo de vigilancia», ha señalado el eurodiputado de VOX Hermann Tertsch en la red social X.
«El pueblo hondureño tendrá que elegir entre una candidata socialista y comunista, admiradora de Fidel Castro y Nicolás Maduro… o la libertad y la economía de mercado. El continente ya está dejando atrás al socialismo del siglo XXI, y Honduras debe hacer lo mismo», aseveró la congresista en EEUU María Elvira Salazar.