«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Cerca de 160 integrantes de la policía bolivariana asistieron a la intervención

Monedero dio un curso de derechos humanos en el centro de torturas ‘El Helicoide’ en 2025 y negó que existiesen «presos políticos»

Juan Carlos Monedero. Redes sociales

Juan Carlos Monedero, uno de los principales asesores de Nicolás Maduro durante las elecciones presidenciales del año pasado, protagonizó esta semana una escena tan simbólica como polémica: impartió una «conferencia magistral» sobre derechos humanos en una de las prisiones más temidas de Venezuela. El politólogo español defendió ante agentes policiales la idea de una «policía humanista», formada por funcionarios con un compromiso radical con la Constitución y las libertades fundamentales, según difundieron las propias autoridades en redes sociales.

El acto tuvo lugar en el Salón Hugo Chávez, dentro del Helicoide, el complejo penitenciario gestionado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia, señalado de forma reiterada por organizaciones internacionales como un centro habitual de detención arbitraria y tortura. Este organismo policial depende del Ministerio de Interior y está bajo la órbita política del chavismo, con vínculos directos con figuras clave del poder.

De acuerdo con el parte oficial, cerca de 160 integrantes de la Policía Nacional Bolivariana, junto con agentes estadales y municipales, asistieron a la intervención de Monedero.

La presencia del académico español en la capital venezolana no fue casual. Durante la última campaña electoral recuperó peso dentro del entorno presidencial y actuó como asesor del dirigente chavista, pese a que el resultado de los comicios supuso una derrota contundente frente a Edmundo González Urrutia, con una diferencia de varios millones de votos. Aun así, ese revés no ha reducido la visibilidad de Monedero, habitual en programas de la televisión oficialista y en espacios digitales vinculados al Gobierno.

En su intervención ante los policías, Monedero sostuvo que la revolución bolivariana ha construido una fuerza de seguridad con profundas raíces populares y vocación humanista. Un diagnóstico que choca frontalmente con las investigaciones abiertas por la Corte Penal Internacional y con los informes de organismos de derechos humanos de la ONU, que documentan presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos por el aparato estatal venezolano, como torturas, ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, desapariciones forzadas y detenciones ilegales.

Esa misma estructura policial ha sido señalada por su papel central en la represión posterior al proceso electoral, una oleada de violencia que dejó al menos 25 fallecidos y más de 2.000 personas encarceladas tras las protestas contra el fraude denunciado por la oposición.

Durante la charla, el dirigente español defendió también que los cuerpos de seguridad deberían integrarse en lo que denominó una «escuela de ciudadanía», especialmente ahora que el Ejecutivo impulsa un nuevo proceso constituyente. A su juicio, una policía con vocación humanista sería una de las principales señales de democracia en un país. Estas palabras llegaron pocos días después de que Maduro anunciara su intención de reformar la Constitución.

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