«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
China dispone ya de más de dos millones de efectivos en las Fuerzas Armadas

China acelera la construcción de bases navales y aéreas para preparar una invasión contra Taiwán

Aeropuerto Internacional de Xiang’an de Xiamen. Redes Sociales

Pekín sigue reforzando su músculo militar con un objetivo cada vez más evidente: Taiwán. Nuevas imágenes satelitales publicadas por The Wall Street Journal muestran la construcción a gran escala de puertos, pistas y aeropuertos en la costa oriental de China, en localizaciones clave frente al Estrecho de Taiwán.

Uno de los desarrollos más llamativos se encuentra en la bahía de Yueqing, cerca de Wenzhou, al norte de Taiwán. Allí, un muelle de más de un kilómetro de longitud ya acoge una veintena de embarcaciones, incluyendo transportes de tanques, naves de desembarco, petroleros y guardacostas. Los analistas señalan que esta infraestructura permitiría desplegar rápidamente material pesado en una eventual operación de invasión.

A la vez, en la provincia de Fujian, justo frente a la isla, se ha levantado una nueva base de helicópteros que facilitaría el transporte de tropas al archipiélago taiwanés e incluso a sus islas periféricas. Taiwán, consciente de la amenaza, ha centrado sus simulacros militares en playas que podrían convertirse en puntos de desembarco, como Guanyin, Jiben, Beipu o Penghu.

El refuerzo no se limita al mar y al aire. China ha ampliado de manera drástica sus aeropuertos civiles estratégicos, que podrían reconvertirse de inmediato en bases militares. El caso más claro es el Aeropuerto Internacional de Xiang’an en Xiamen, levantado sobre la isla Dadeng, a menos de cinco kilómetros de Kinmen, la isla taiwanesa considerada la primera línea de defensa. Desde 2014 hasta hoy, la superficie del aeropuerto casi se ha duplicado mediante dragados. En paralelo, en el Aeropuerto Internacional de Fuzhou Changle, también frente a Taiwán, se ha construido una nueva pista sobre el mar.

Aunque oficialmente son infraestructuras civiles, expertos militares señalan que en caso de conflicto Pekín podría cancelar vuelos comerciales y emplear estas instalaciones para reabastecer aviones de combate, trasladar tropas y almacenar municiones. Su conexión por tren y carretera refuerza su valor como centros logísticos para una guerra de gran escala.

China dispone ya de más de dos millones de efectivos en las Fuerzas Armadas, una de las mayores del planeta, aunque carece de experiencia real de combate. Estados Unidos y el Reino Unido han advertido repetidamente que la amenaza de una invasión de Taiwán es cada vez más inminente. Washington, que provee armas a Taipéi, no ha confirmado si intervendría directamente en caso de ataque, pero los expertos consideran que un enfrentamiento entre Pekín y Washington sería inevitable.

El mensaje de Pekín es claro: prepara el terreno, amplía su capacidad logística y sitúa a Taiwán en el centro de su estrategia expansionista.

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