«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Golpe del régimen chino a la disidencia

China entierra la libertad de prensa en Hong Kong: 20 años de cárcel para el empresario de medios de comunicación Jimmy Lai

Jimmy Lai. Europa Press.

La Justicia de Hong Kong, bajo el control directo de Pekín, ha condenado este lunes a Jimmy Lai a 20 años de prisión, en uno de los episodios más graves de persecución política y aniquilación de la libertad de prensa desde la imposición de la ley de seguridad nacional china.

El magnate de los medios, de 78 años, fundador del diario Apple Daily y figura emblemática de la oposición prodemocrática, ha sido sentenciado por «colusión con fuerzas extranjeras» y por la publicación de contenidos considerados sediciosos, cargos que el régimen utiliza de forma sistemática para silenciar cualquier disidencia.

Junto a Lai, han sido condenadas también sus empresas Apple Daily Limited, Apple Daily Printing Limited y Apple Daily Internet Limited, eje del periódico clausurado por las autoridades. El Tribunal Superior de Hong Kong ha calificado el propio diario como una «publicación sediciosa», sellando así el destino de uno de los últimos medios críticos del territorio.

La sentencia, dictada tras una vista de apenas diez minutos, culmina un proceso iniciado en 2023. Aunque Lai se enfrentaba a la cadena perpetua, el tribunal ha optado por una pena de 20 años, que en la práctica supone una condena a morir en prisión.

Otros seis exdirectivos del diario han sido condenados a penas de entre seis y diez años de cárcel, mientras que dos activistas adicionales han recibido más de siete años de prisión.

Lai permanece detenido desde diciembre de 2020, tras ser arrestado en aplicación de la controvertida ley de seguridad nacional impuesta por Pekín para criminalizar la oposición política, la crítica mediática y cualquier contacto con el exterior. A ello se suman condenas previas por fraude y por participar en protestas no autorizadas.

Desde Pekín, la reacción no se ha hecho esperar. El portavoz del Ministerio de Exteriores chino ha afirmado que Lai «puso en grave peligro la seguridad nacional» y ha defendido que «merece un castigo severo».

El régimen ha insistido en que Hong Kong es un territorio «regido por el Estado de derecho», mientras exige a la comunidad internacional que no interfiera en lo que califica como «asuntos internos». Una fórmula ya habitual con la que China trata de blindar su represión frente a las críticas externas.

Jimmy Lai se ha convertido en el símbolo más visible del desmantelamiento de libertades en Hong Kong, un proceso acelerado tras las protestas masivas de 2019 contra el Gobierno local y la injerencia de Pekín, las mayores desde la cesión del territorio por Reino Unido en 1997.

+ en
Fondo newsletter