El régimen comunista de Corea del Norte ha eliminado de su Constitución las referencias a la reunificación con Corea del Sur, en una decisión que marca un nuevo paso en el endurecimiento de la política de Pyongyang contra Seúl y en la ruptura del viejo principio de una única nación coreana dividida en dos sistemas.
Según informó el Ministerio de Unificación surcoreano, la última versión del texto constitucional norcoreano ya no incluye una cláusula clave en la que el régimen declaraba como objetivo «realizar la reunificación de la patria». La reforma, introducida en marzo y conocida ahora públicamente, formaliza el abandono de una línea política que durante décadas había servido como eje propagandístico del régimen de los Kim.
La modificación llega después de que Kim Jong-un calificara en marzo a Corea del Sur como el «Estado más hostil», en una nueva formulación doctrinal que sustituye la retórica de la reunificación por una lógica abierta de confrontación. El cambio constitucional confirma así la llamada teoría de los «dos Estados hostiles», impulsada por Pyongyang en los últimos años.
La nueva Constitución también incorpora una cláusula territorial en la que Corea del Norte delimita sus fronteras y menciona a Corea del Sur por su nombre oficial, la «República de Corea», como el territorio situado al sur. Este gesto tiene un fuerte valor político: Pyongyang deja de presentar al Sur como parte de una misma comunidad nacional pendiente de reunificación y pasa a tratarlo como un Estado extranjero y enemigo.
El giro se produce en un contexto de creciente tensión en la península coreana y de repetidos rechazos del régimen norcoreano a las ofertas de diálogo planteadas desde Seúl. El Gobierno surcoreano, presidido por Lee Jae-myung, ha intentado abrir una vía de distensión, pero Pyongyang ha reforzado su discurso militarista y ha profundizado su alejamiento institucional del Sur. Durante décadas, la reunificación fue presentada por Corea del Norte como una aspiración nacional, aunque siempre subordinada al control político del régimen comunista.