Un tribunal de Kenia condenó este viernes a Ibrahim Hussein Hassan, miembro del grupo yihadista Al Shabab, a una pena acumulada de 115 años de prisión por siete delitos relacionados con terrorismo. Sin embargo, las condenas deberán cumplirse de forma concurrente, por lo que el sentenciado sólo permanecerá 20 años en la cárcel.
El Tribunal de Kahawa, especializado en causas de seguridad nacional, declaró a Hassan culpable de pertenecer a Al Shabab, organización extremista vinculada a Al Qaeda. La condena principal, de 20 años, corresponde a ese cargo, mientras que recibió la misma pena por cada uno de tres delitos de recopilación de información para cometer actos terroristas.
Asimismo, el procesado fue sentenciado a 15 años de prisión por cada uno de otros tres cargos vinculados a la posesión de artículos destinados a actividades terroristas. La Fiscalía presentó los testimonios de diez testigos durante el proceso, cuyas pruebas fueron consideradas suficientes por el magistrado Gideon Kiage para establecer la culpabilidad más allá de toda duda razonable.
El examen forense de un teléfono móvil incautado a Hassan reveló videos de propaganda extremista asociados con captación, radicalización y entrenamiento terrorista, según la Fiscalía. El tribunal también ordenó que el condenado sea sometido a un programa de desradicalización durante el cumplimiento de su pena.