«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La Gaceta de la Iberosfera
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.
Es licenciado en periodismo; doctor en Economía Aplicada y BA (Hons) en la Universidad de Essex (Reino Unido). Dedicado durante décadas al periodismo económico y de investigación trabajó para El País, Le Monde, Diario 16, Cambio 16, Le Soir, Avui, Radio Nacional de España y El Noticiero Universal. Fue el primer director de Intereconomía Televisión y también director editorial de Grupo Intereconomía. Entre otros premios obtuvo la Antena de Oro de la Televisión por Más se perdió en Cuba.
Es licenciado en periodismo; doctor en Economía Aplicada y BA (Hons) en la Universidad de Essex (Reino Unido). Dedicado durante décadas al periodismo económico y de investigación trabajó para El País, Le Monde, Diario 16, Cambio 16, Le Soir, Avui, Radio Nacional de España y El Noticiero Universal. Fue el primer director de Intereconomía Televisión y también director editorial de Grupo Intereconomía. Entre otros premios obtuvo la Antena de Oro de la Televisión por Más se perdió en Cuba.

Epístola moral a Julio

1 de septiembre de 2013

Julio Anguita es el único dirigente de la izquierda española al que le reconozco liderazgo moral, por eso me dirijo a él. Puede que su corazón esté achacoso, pero su humanidad tiene hechuras. Por lo que le aprecio y le respeto, le pido le ponga punto final a la villanía de tanto indigente moral con respecto a Cristina Cifuentes y al accidente que la mantiene en la UCI del hospital de La Paz.De los radicales desnortados no esperaba gran cosa. Ya sabes, propusieron para héroe al conductor que la arrolló. Pero esas insultantes invectivas no pueden vivir mezcladas con las declaraciones de los líderes de Izquierda Unida y las actuaciones de sus terminales sindicales. Es mezquino.Julio, recuerdo cuando tu estuviste en la UCI del Clinic de Barcelona y tu vida peligraba. Todos estuvimos contigo, allí pasé yo alguna noche, a pesar de que no te votaba. Son cosas que están por encima de la política, se les suele llamar humanidad.Tu sueles hablar a menudo de la humanidad de la izquierda, pero eso se contradice con actuaciones delirantes y guerra-civilistas, presididas por el “me alegro de tu desgracia”. Gaspar Llamazares, médico él (¡Qué dirán en Salinas!), no estuvo a la altura en aquellos momentos. Prefirió el resabio y nunca se disculpó por ello.. No demostró el mínimo de humanidad exigible a los que juraron a Hipócrates.Los de CCOO en Madrid, tampoco. Pero ¿qué puede esperarse de esa organización con Toxo a la cabeza? Un secretario general que se hizo con ático-vivienda socialmente protegida, y construida por el propio sindicato. Lo comparo con aquel momento tuyo, en plena crisis, cuando renunciaste a la paga vitalicia como diputado…y me da la risa.¿Cómo pudieron estar gritando a la puerta de La Paz, “¡Cifuentes, márchate!” ¿Pero esto que es, Julio? ¿Acaso así se defiende la sanidad pública? Se que –desde hace tiempo– prefieres el silencio, pero lo dejes pasar. Me gustaría mantener la idea de que en la izquierda manda la buena gente que está en política para hacer este mundo algo mejor. Eso también habrá que concedérselo a Cristina Cifuentes, ¿no?¿En Izquierda Unida no van a valorar que la delegada del Gobierno en Madrid, trabajase a mediados de agosto? ¿No va a haber un sentimiento de piedad por la arrollada, por ser del PP? Ya está bien, Julio. Como me apesadumbra que sea así, que reine el odio.Por favor, no dejes que nadie pueda pensar que incubáis un grupo político tan mal nacido que celebraría (como los etarras celebran los atentados) un accidente de un tren en Santiago, si fuera lleno de militantes del PP. No pierdas un minuto, únete conmigo a desearle lo mejor a Cifuentes, entre otras cosas víctima inocente de un accidente de trabajo, y de un linchamiento inaudito estando sedada y grave. Mis respetos a su familia.

.
Fondo newsletter