«Ser es defenderse», RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

(I can’t get no) Satisfaction, Real Madrid

28 de noviembre de 2016

Suerte que Rajoy se fumaría su puro futbolístico de la sobremesa en casa. Con el diluvio (chirimiri decía Morientes) que cayó en el Real Madrid-Sporting no le habría aguantado ni dos aspiraciones. Una procesión puede salir o no dependiendo de los caprichos de la lluvia, que tu ordenador cortocircuitee no tiene precio.Tras el 2-1 y viendo entrar a los blancos con ligamentos y tibias en su sitio, respiraba. El síndrome virgencita. Entre los nubarrones, la racha de lesionados por día y los fallos de Modric (?), que me quede como estoy. Tanta ausencia ya es una obsesión. Como la de la niña de la estación. Oigo ruidos de esparadrapo por todas partes. Y el horario. Los chinos muy bien, pero a las cuatro de la tarde, mira, la vida es sueño. Escribía Chesterton, si los escritores modernos describen la vida en narraciones cortas, es porque sienten profundamente que la vida es, en sí, una historia extraordinariamente corta. Lo noto. Los partes médicos del Real Madrid me están quitando años de vida. Cada vez que contragolpeaba uno de Gijón recordaba el primer mandamiento de Rebelión en la granja: todo lo que camina sobre dos pies es un enemigo. Cada no blocaje de Keylor Navas truenos de una tormenta acercándose. Cov a punto de tirar el penalti no era un naufragio. Tal vez, tormenta. Pero, la de tormentas que nos han hecho crecer. O unas pulsaciones taquicárdicas. Suker se tocaba el cuello antes del lanzamiento, “quiero saber si antes de lanzar mi ritmo cardiaco es de 120 pulsaciones. Eso quiere decir que estoy tranquilo”. ¿A cuánto iba Cov? En fin…Si Ian Fleming tituló su novela ‘Sólo se vive dos veces’ es porque no conocía a Ronaldo y sus regresos. Últimamente no ha hecho más que resucitar. Y, esta vez, sin mannequin challenge. Lo llega a hacer con la que estaba cayendo y los compañeros le hacen un Rajoy, cuando en la boda de Aznar Jr. no se quedó al convite,  “tengo que preparar el discurso (de investidura)”. Vamos, que se piran. Los antimadridistas están que trinan, “hasta tu respirar me molesta”, que le decía Raquel Bollo a Carlos Lozano en GHVIP. Y lo de los pitos. Entre el serrín para no abrirte la cabeza había kilos de pipas gratis. Cómo os gusta “arrancaros las vestiduras”, Teresa Rodríguez de Kichi dixit. Vale, no fue el juego como ante el Atlético de Madrid pero, a veces, lo que se parece ni siquiera es similar. Ya sé, ese relax en el que entra el equipo cuando va ganando como si recibieran los ataques del contrario como recibía Onetti a las visitas, tumbado en la cama. 

A ver, Rosalind Russell opinaba que una película debía tener, al menos, media hora de momentos que la gente recordara, esos que dejaban al público con buen sabor al salir de la proyección. ¿Acaso no visteis las cosas que hizo Nacho? ¿Lo que salió de los pies de Isco? ¿Ese regate al filo de la banda y otro más casi en el pitido final? Esas cosas que te dejan con la mandíbula descolgada. Inocencio Arias decía en una entrevista que el Real Madrid cometería un error dejándole escapar. De las negociaciones monetarias del malagueño no dijo nada. Lo que quedó diáfano es que la sonrisa de Zizou se emborronó bajo el agua. Como un miura en toriles, oiga. Leías en su mirada azul aquello de los Rolling Stones (I can’t get no) Satisfaction. Los chuzos de punta casi mutan en lanzas. El Clásico no se debe escapar vivo. Observar la plantilla tan descuajaringada visitando la enfermería es una batalla más dura que una ascensión a un ochomil. Y Benzema más que gato fue koala enroscado al tronco. Y James pidió unos guantes para el frío, pero ni asomo de ese guante en su pie de antes. Mientras ayer leía a Griezmann, “jamás iré al Real Madrid, hay un pacto entre los dos equipos”, el Atlético marchaba sobre ruedas en Pamplona. No comment sobre Neymar. Ni del gol legal anulado a Juanmi. Arrieritos somos. Enhorabuena a profesionales de verdad como Rosberg, el flamante rey de la Fórmula 1-2016. Qué momentazo para recordar esas letras de Julián Hernández, de Siniestro Total, dedicadas a Keke Rosberg. Rasguen las cuerdas de su guitarra y griten como mejor calentamiento ante el Clásico: “¡Tú eres un mecánico fatal / ¿crees que soy idiota? / ¿crees que soy Villota? / yo soy Keke Rosberg / soy el rayo finlandés!” . Todo está en la Movida…

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