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El prefecto para el Clero se pregunta «qué podemos hacer por ellos»

El Vaticano reflexiona sobre la salud mental de los sacerdotes: «Somos responsables de su felicidad»

Un sacerdote español en Valencia. Europa Press.

El prefecto del Dicasterio para el Clero, monseñor Lazzaro You Heung-sik, ha reflexionado sobre la salud mental de los sacerdotes. Durante su discurso de apertura de un convenio internacional para la formación permanente de los sacerdotes, Heung-sik ha explicado que «somos responsables de que todos los sacerdotes del mundo sean felices».

En esta misma línea, el prefecto para el Clero ha lamentado que «en el mundo» muchos curas «están cansados y desanimados por los desafíos de la sociedad y la carga que llevan». Pese a ello, ha querido enviar unas palabras de aliento: «Son pastores generosos y fieles, y no pocas veces incluso héroes». Unas palabras de ánimo que, sin embargo, no le han impedido reflexionar: «La pregunta que hay que hacerse, compartida a menudo con el Santo Padre, es, por tanto, ‘¿qué podemos hacer por ellos?’».

De este modo, el cardenal surcoreano ha recordado la importancia de «proporcionar el apoyo y el acompañamiento necesarios», a través de una formación permanente que tenga como bandera «la atención a cada sacerdote, a partir de sus necesidades concretas». Unas necesidades concretas en las que hay que trabajar: «El buen acompañamiento y la buena formación permanente no caen del cielo».

Parecidas han sido las palabras del prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales, monseñor Claudio Gugerotti. El prefecto ha lamentado que «muchos sacerdotes ya están haciendo las maletas para seguir a su gente que emigra porque ya no ven esperanza en su propia tierra». Precisamente en las Iglesias Orientales, ha explicado el prelado, está presente «la descripción dramática de la miseria humana», pero no «por un deseo masoquista de ser testigos continuos de la propia fragilidad, sino para ser vientres de la gracia de Dios que se desborda donde ha abundado el pecado».

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