El Papa León XIV ha enviado un mensaje a los participantes de la Marcha por la Vida que se celebra en la capital de Estados Unidos; una convocatoria anual del movimiento provida que vuelve a situar el debate sobre el aborto en el centro de la agenda política y social. En una carta difundida por la Santa Sede, el Pontífice subraya que la protección de la vida es el «fundamento indispensable de todos los demás derechos humanos» y llama a una movilización «valiente y pacífica» en defensa de los no nacidos.
«Os animo, especialmente a los jóvenes, a seguir trabajando para garantizar que la vida se respete en todas sus etapas, mediante esfuerzos adecuados en todos los niveles de la sociedad, incluido el diálogo con los responsables civiles y políticos», señala el Papa León XIV en su misiva, en la que apela a una «dinámica social» que permita construir una sociedad «verdaderamente sana».
La Marcha por la Vida, que reúne cada año a miles de personas frente al Capitolio, en Washington, es calificada por el Pontífice como un «elocuente testimonio público» en favor de los más vulnerables. León XIV ha expresado su cercanía espiritual a los manifestantes y ha insistido en que esta movilización debe ser un ejemplo de firmeza sin caer en la confrontación.
Asimismo, ha encomendado a los asistentes y a quienes apoyan la iniciativa con su oración a la intercesión de María Inmaculada, patrona de Estados Unidos, y les ha impartido su bendición apostólica. «Que Jesús, que prometió permanecer siempre con nosotros, os acompañe hoy en vuestra valiente y pacífica marcha», concluye la carta.
Bajo el lema «La vida es un regalo», la convocatoria recuerda su origen en 1974, cuando los primeros manifestantes comenzaron a caminar hacia el Capitolio coincidiendo con el aniversario del fallo del Tribunal Supremo que legalizó el aborto a nivel federal.