'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
Las solicitudes han aumentado más de un 190% en el último año

Excarcelados y huidos de la justicia: el perfil de los ilegales que solicitan asilo en Melilla y acaban en la Península

Un grupo de inmigrantes hace cola en el Puerto de Ceuta para dirigirse a la Península. Europa Press
Un grupo de inmigrantes hace cola en el Puerto de Ceuta para dirigirse a la Península. Europa Press

“Melilla está viviendo sus peores meses”, afirman desde fuentes de la Guardia Civil que observan cómo cada día tienen que atender diversas llamadas de emergencia derivadas de la alta presión migratoria que vienen soportando sus fronteras desde hace un año.

Tanto Ceuta como Melilla han sido uno de los principales objetivos de las mafias de la inmigración ilegal durante el pasado año. Ceuta sufrió un programado asalto migratorio sin precedentes a través del cual accedieron a España ilegalmente más de 10.000 inmigrantes en apenas 24 horas, y Melilla ha sufrido constantes asaltos masivos en sus pasos fronterizos que aún permanecen entre continuas tentativas de entrada cada semana.

Las consecuencias derivadas de este tipo de episodios son numerosas. En primer lugar, los más de 30 agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) que han resultado heridos por el alto grado de violencia que emplean estos inmigrantes ilegales. Por otro lado, el actual colapso existente en las oficinas de asilo derivado del goteo incesante de accesos ilegales a la Ciudad Autónoma.

Este colapso ha motivado que el efecto llamada sobre Melilla haya aumentado considerablemente. Las solicitudes de asilo han pasado de las 1.377 tramitadas durante el año 2020, a las más de 4.000 que se han materializado durante todo el 2021, según fuentes de las FCSE. Estadísticas que nos sitúan ante un incremento de dichas solicitudes superior al 190 por ciento. Todo ello, a pesar de las numerosas restricciones a nivel fronterizo que han sido aplicadas por Marruecos a raíz de la actual situación sanitaria.

Entre los solicitantes de asilo, la mayoría son de nacionalidad marroquí. En este sentido, las tramitaciones de asilo durante el año 2021 han supuesto aproximadamente la mitad del cómputo total. Y de las más de 250 que se han materializado durante el presente año, el 98% son inmigrantes ilegales procedentes de Marruecos, según los datos aportados desde fuentes de las FCSE a La Gaceta de la Iberosfera. Algo que evidencia un existente favorecimiento de la inmigración ilegal a consecuencia del actual colapso administrativo, del cual resultan altamente beneficiados.

“El objetivo de esta gente es llegar a la Península”, sostienen fuentes de las FCSE. Para ello, tramitan una solicitud de asilo y pasados los 31 días, ya pueden viajar libremente por toda España ya que la solicitud se entiende como admitida a trámite al no existir respuesta por parte de la Oficina de Asilo y Refugio (OAR). “Este silencio administrativo es el principal causante de esta situación”, afirman las mismas fuentes. “A ellos les han dicho que pidiendo asilo se pueden ir a la Península a los 31 días”, concluyen.

Excarcelados, huidos de la justicia e inmigrantes procedentes de zonas de alta radicalización islámica

Un punto en común que comparten mayoritariamente entre tunecinos, argelinos o egipcios, es que se encuentran en busca y captura en sus países de origen. Huidos de la justicia y excarcelados encuentran en el actual colapso una herramienta para no ser deportados y poder así ganar tiempo para escapar a la Península y otras zonas de Europa.

A la indignación causada por el actual colapso también se une una gran preocupación por parte de los agentes dado el perfil de los inmigrantes ilegales.

Este fenómeno, además de evidenciar un cambio de ruta en los flujos migratorios que antes partían desde otras zonas como Libia, pone también de manifiesto la incesante entrada de inmigrantes ilegales procedentes de zonas de alta radicalización islámica. Inmigrantes ilegales que, en un gran número de casos, presentan antecedentes penales en sus expedientes policiales.

Fuentes de las FCSE revelan que, del total de los entrevistados, un alto porcentaje presenta manchas en sus informes. A lo largo del inicio de este año llegó a darse el caso en el que, durante una semana, todos los inmigrantes ilegales entrevistados en las oficinas de asilo de Melilla, presentaban algún tipo de antecedente. “El que menos tenía contaba con un total de cinco detenciones”, destacan desde las FSCE a La Gaceta de la Iberosfera.

En estos casos, los inmigrantes ilegales con un alto historial delictivo acceden de forma sistemática al programa de asilo y refugio y, por ende, terminan tarde o temprano en la Península ante el actual colapso.

Desde las mismas fuentes se nos señala el caso de los 33 inmigrantes ilegales que ingresaron en prisión en agosto del año pasado, acusados de estar detrás del motín en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla que se saldó con 21 agentes heridos, en concreto once de la Guardia Civil, cuatro de la Policía Nacional, cinco vigilantes del CETI y uno de la Policía Local. “Todos fueron excarcelados meses después, solicitaron asilo y en estos momentos, estarán en la Península”, concluyen a este medio.

Por último, también existen historiales de jóvenes inmigrantes de nacionalidad marroquí que cuentan con un dilatado historial delictivo y prohibiciones de entrada a territorio nacional vigentes. Pese a ello, todos accederán a una solicitud de asilo y, dado el actual colapso, tras un silencio administrativo superior a un mes, podrán deambular libremente por toda España.

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