Facebook admite ante el juez que el ‘fact-checking’ es solo opinión

LOS VERIFICADORES SON SOLO PREDICADORES DE LA DOCTRINA 'WOKE'
Imagen que ilustra los sistemas de verificación o fact-cheking que existen en redes. Imagen que ilustra los sistemas de verificación o fact-cheking que existen en redes.

No es que sea un secreto para muchos, pero es una gran victoria para la causa de la verdad que se reconozca públicamente: los verificadores, esos ‘fact-checkers’ que han surgido como champiñones tras la lluvia otoñal para justificar censuras y expulsiones en redes sociales, no son más que predicadores de la doctrina ‘woke’.

Siga el dinero: verá quién financia a estos guardianes del dato que siempre aparecen escorados hacia el mismo lado, cuelan el mosquito de la derecha (por no encontrar ahora mismo mejor expresión) y cuelan el camello de la información favorable al progresismo más desatado.

El caso es que Facebook, el gigante de las redes sociales que se vale de estos guardianes de la oficialidad para imponer un único mensaje, se ha visto obligado a declarar en sede judicial que bueno, sí, lo de los ‘fact checkers’ es pura opinión. Albricias.

El caso se refiere a la batalla legal que libra Facebook en Estados Unidos contra el escritor y comentarista político John Stossel, que ha demandado a la empresa por difamación a cuento de la etiqueta censora que la red social adjunta a los vídeos que este opinador libertario publica cuestionando el cambio climático.

Lo divertido es que la confesión de Meta (Facebook para los amigos) aparece en el alegato exculpatorio de la defensa, en términos innegables: “La demanda tampoco consigue probar la difamación. Para empezar, Stossel no aporta pruebas de que Meta actuara con malicia, algo que debería hacer para entrar en esta categoría jurídica. Para seguir, las alegaciones de Stossel se centran en artículos de verificadores escritos por Climate Feedback, no en las etiquetas adjuntadas a la plataforma de Facebook. Las etiquetas no son ni falsas ni difamatorias; por el contrario, constituyen opinión legalmente protegida”.

Gracias por tanto, Meta. Es decir, Meta replica que Stossel está atribuyendo a la plataforma mensajes adjuntos que, en realidad, corresponden al verificador, Climate Feedback, a cuyos artículos Facebook se limita a enlazar. Facebook, como otras redes sociales, no se ocupa directamente de la labor de censura, sino que por lo común la subcontrata a terceros como, en este caso, Climate Feedback. Esto libra a la empresa de toda responsabilidad sobre lo que esas empresas subcontratadas pueda opinar, aunque su opinión se traduzca en censura o expulsión.

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