Irán permite matrimonios con niñas de entre 10 y 14 años ante el silencio de la izquierda y del feminismo occidental

LAS MUJERES SON TRATADAS COMO CIUDADANAS DE SEGUNDA CLASE

El relator de Naciones Unidas sobre la situación de los Derechos Humanos en Irán Javaid Rehman ha pedido este lunes a la teocracia islámica «elevar» la edad para casarse en el país y la aprobación de políticas y programas para reducir el matrimonio infantil.

Rehman ha recordado que «uno de los asuntos más preocupantes en Irán» en relación a los derechos de las mujeres y las niñas es el matrimonio infantil. En el país se constatan miles de matrimonios de niñas de entre 10 y 14 años anualmente, ante el silencio de la izquierda y del feminismo occidental que dice querer la emancipación de las mujeres.

Las mujeres y las niñas son tratadas en Irán como ciudadanas de segunda clase, existe una discriminación arraigada y continua en la ley y la práctica. Por ley, una niña de 13 años ya puede casarse en Irán, mientras que niñas aún más pequeñas pueden contraer matrimonio legalmente con un consentimiento judicial y paterno. En la primera mitad del año actual del calendario persa, más de 16.000 niñas con edades que oscilan entre los 10 y los 14 años se han casado, según los datos manejados por el Ejecutivo iraní.

«La edad actual para casarse es simplemente inaceptable», ha zanjado Rehman, que ha señalado que está claro que el matrimonio infantil es dañino para el desarrollo y el bienestar de las niñas, también en términos educativos, para encontrar empleo y para vivir libres de violencia.

El informe también destaca sus «serias preocupaciones» respecto a la violencia doméstica. «Las protecciones existentes contra la violencia son insuficientes para proteger exhaustivamente la seguridad de las mujeres y los niños», ha lamentado.

Y detalla que la discriminación en base al género «permea» casi todas las áreas legales y prácticas de la sociedad iraní y, por ello, ha pedido cambiar la situación. «La discriminación evidente que existe en la ley y la práctica en Irán debe cambiar», ha añadido, censurando que en «muchas áreas de las vidas de las mujeres iraníes, como el matrimonio, el divorcio, el empleo y la cultura, las mujeres iraníes tienen restricciones o necesitan permiso de sus maridos o guardianes paternales», lo que les priva de su autonomía y dignidad humana.

«Estos constructos son completamente inaceptables y deben ser reformados ahora», ha insistido. Por ello, ha instado al Gobierno iraní a ratificar la Convención de Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. Irán es uno de los únicos países del mundo que no la ha firmado.

Por último, ha pedido al Gobierno que implemente «medidas concretas» para acabar con la «cultura de la impunidad» para violaciones graves a los Derechos Humanos y que garantice que aquellos responsables de estos crímenes rinden cuentas.

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