La sociedad civil inicia acciones legales en Ecuador contra la vacunación obligatoria

ENTREVISTA AL DOCTOR César Eduardo Benítez
Foto: EuropaPress Bandera de Ecuador. Europa Press

Con el surgimiento de la nueva variante del coronavirus (Omicron), el Gobierno del Ecuador implementó nuevas medidas para restringir su avance, pese a que quienes descubrieron esta cepa anunciaron que no es letal y que puede ser tratada en casa, sin hospitalización.

Entre las medidas anunciadas, se pretende obligar a todos los funcionarios públicos que trabajan de manera presencial a presentar el certificado o carnet de vacunación contra el coronavirus, con el esquema completo.

Por medio del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), así se anunció. Inicialmente circuló la información de que aplicaría también a quienes hagan cualquier trámite en el sector público. Sin embargo, enseguida se aclaró que no.

Mientras, ya han iniciado acciones judiciales para evitar este tipo de discriminación que niega el sustento a los que se resisten a estas medidas y consigo el de sus familias. La Gaceta de la Iberosfera se comunicó con el Dr. César Eduardo Benítez Jiménez para conocer mejor el tema.

¿Cómo están operando los empleados discriminados por no estar vacunados en Ecuador?

Los empleados públicos están haciendo ‘teletrabajo’, en la medida de las posibilidades.

Los privados muchas veces son despedidos, supuestamente por ser “contagiosos” de las diferentes variantes creadas por la vacunación forzosa o voluntaria pero nunca informada, de un virus que aún ni siquiera ha sido ‘aislado’ científicamente.

Por eso es importante mencionar que actualmente existen algunas demandas, denuncias y solicitudes contra el Estado por su discriminación, al ubicarnos a los no inoculados con ese experimento génico sin Registro Sanitario siquiera, como ciudadanos de “segunda clase”; tal como fue el caso del Decreto Ejecutivo No. 140 publicado el 28 de julio del presente año, que nos prohibió inconstitucionalmente la libre circulación por el territorio nacional.

Por ello es que este humilde servidor presentó la acción de protección No. 09285-2021-01441, en la cual, si bien se la rechazó por el ilegal y anti-técnico sesgo pro-vacunas del juez del caso, a él mismo no le quedó más remedio que reconocer en el texto de su parcializada sentencia que la vacuna en el Ecuador es de aplicación voluntaria y debe ser administrada bajo el consentimiento libre e informado de los inoculados.

Vale indicar que era tan inconstitucional el artículo 3 del decreto de marras, que la misma Corte Constitucional lo declaró así, a los cinco días de la interposición de mi demanda.

Luego de ello entiendo que han surgido varias acciones legales similares que están en curso. Incluso ya existe el pronunciamiento formal de dos señores delegados de la Defensoría del Pueblo declarando lo mismo, exhortando a todas las instituciones públicas a que se abstengan de exigir Certificado de Vacunas a los ciudadanos, para poder ingresar a sus dependencias.

¿Por qué es importante resguardar la libertad, aún por encima de la seguridad?

De nada nos vale nacer si no no podemos desarrollarnos y vivir plenamente en libertad.

No olvidemos que nacimos libres y así debemos vivir y morir. Si no, pregúntenle a los países comunistas y socialistas, que -a más de ser pobres-, poseen poblaciones sumamente tristes, atemorizadas y frustradas por la falta de libertad y su correspondiente irrealización como seres humanos dignos e irrepetibles.

-¿Qué dice la Constitución de Ecuador respecto a esta restricción?

Después del Derecho a la Vida, viene el Derecho a la Libertad y luego lo siguiente, como está consagrado en nuestra Constitución de Montecristi de 2008; la cual es extremadamente “garantista”. Incluso otorga demasiados derechos a ciertos grupos minoritarios de excepción, cuando técnicamente se debería legislar para la generalidad.

En ella existe todo un Capítulo (Sexto) denominado “Derechos De Libertad” (Art. 66) y en el constan resumidos en veintinueve artículos, todos los derechos que se reconoce y garantiza a las personas. Por temas de tiempo y espacio, sólo los cito.

En vista de que el presidente Lasso ha promovido las vacunas, se juzga de «correísta» u opositor a quienes cuestionan la obligatoriedad de su aplicación. ¿Se puede respaldar al Gobierno y aún así ser crítico a ésta y otras medidas?

En mi opinión muy personal, sí. Yo soy crítico de los actos y de las personas que los realizan, pero como todo presidente y Gobierno, tiene cosas buenas y malas.

En otro ejemplo aparte de las vacunas, el presidente Lasso dice ser católico, pero sostuvo que “respeta” (entre comillas) la sentencia 100% abortista de la Corte Inconstitucional; que, como todos sabemos, es el patio trasero y el brazo armado de la comunista CIDH, que ahora por vergüenza se autodenomina Progresista.

¿Qué mensaje le daría a la población civil y al presidente, si pudiera?

¡Qué resistan! Tenemos ese derecho.

Un pueblo no pude vivir atemorizado, por más terrorismo psicológico que nos apliquen las 24 horas del día con propaganda fascista al estilo goebbeliano.

La verdad tarde o temprano saldrá a flote… y así lo reconocerá la historia. No debemos olvidar que los derechos se reclaman con voz templada y de pie, en las calles, casas, plazas y oficinas; nunca de rodillas.

Y al Señor Presidente Constitucional de la República le diría que sea menos banquero y vuelva su cara a Dios, a la sensatez, a los valores y principios con que fue criado; y, que gobierne como dice nuestro Código Civil… “como un buen padre de familia”.

Que deje de aupar cosas tan nefastas para la familia como el infanticidio y la ideología de género, a través de Subsecretarías como la de “Diversidades”.

Mejor que cree escuelas, colegios y universidades para que nuestros hijos por ignorancia, no se dejen arrastrar por esos esnobismos despobladores y anti-natura que sólo generan discriminación, odio y persecución por parte de sus minúsculos integrantes, hacia la gran mayoría decente, moral y de buenas costumbres, como hasta hace poco fue nuestra sociedad ecuatoriana, antes de la llegada de los antivalores de la Robolución del Siglo XXI.

Si sigue siendo un siervo más de la élite globalista y victimario de la Agenda 20-30 de la chino-comunista ONU (como hasta ahora), no pasará a los anales de la historia; como sí lo hicieron preclaros prohombres que sólo sirvieron a la Patria como Rocafuerte, García Moreno, Velasco Ibarra, entre otros.

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