Miguel Otero: ‘Iremos donde haya que ir para que el régimen venezolano nos devuelva El Nacional’

CRÓNICA DE UNA CONFISCACIÓN DEL CHAVISTA DIOSDADO CABELLO
Miguel Henrique Otero, editor de El Nacional (Reuters/Carlos García Rawlins)

Era 1943, en medio de la Segunda Guerra Mundial, un venezolano de nombre Henrique Otero Vizcarrondo viajó a Estados Unidos para comprar una rotativa con la que inició la historia escrita por un nuevo periodismo en Venezuela.  

Ese 3 de agosto se fundó el diario El Nacional, y es su hijo, Miguel Otero Silva, quien asumió la jefatura de la redacción tomando la batuta como relator de páginas de la historia venezolana del siglo XX a través del periodismo y de la literatura. 

Y la saga continuó a Miguel Henrique Otero, nieto e hijo de los dos venezolanos visionarios, al que le ha tocado afrontar los ataques por diferentes flancos de más de 20 años del régimen chavista-madurista contra el medio de comunicación. El último, el más voraz, a través de Diosdado Cabello, quien utilizando al Poder Judicial como brazo ejecutor del régimen intenta confiscarlo a título personal. 

Conversé con Miguel Henrique Otero faltando pocos días para el 14 de mayo de 2021, cuando aún el régimen no había ejecutado la toma de la sede de El Nacional que, Otero graficó como “Un atraco a Mano Armada”. 

Todo se inició en el 2015 cuando el diario español ABC divulgó una información según la cual se señalaba los vínculos de Diosdado Cabello con negocios de narcotráfico. El Nacional, otros medios de Venezuela y otros países reprodujeron la información.

Por esa reproducción Cabello demandó a El Nacional por difamación. En casos como este es deber de un medio darle al agraviado el derecho a réplica. ¿El Nacional lo hizo?

Por supuesto que se le da el derecho a réplica a cualquiera que lo pida. Pero, Diosdado Cabello nunca lo pidió. Se le hubiera dado. 

Pocos días después, el 12 de junio la jueza (María Eugenia Núñez) dictó prohibición de salida del país a 22 directivos de El Nacional y de los otros dos medios venezolanos, acusados de difamación agravada y continuada.  ¿Cómo logró salir usted de Venezuela?

Yo logré salir porque cuando se dictaron las medidas cautelares yo estaba invitado en Israel. Lo que hice fue quedarme fuera de Venezuela.

¿Todos los directivos de El Nacional lograron salir del país? Le hago esta pregunta porque hay un juicio penal en curso y puedo inferir las consecuencias para ellos por una sentencia penal condenatoria.

—No todos lograron salir, algunos se quedaron y tuvieron que pasar años yendo al tribunal todas las semanas y con los bienes congelados y prohibición de salida del país. Eso fue lo que lograron con las medidas cautelares que toman cuando se quiere criminalizar a la disidencia y esas medidas cautelares son exactamente las que toman para penalizar.

Presumo que este limbo jurídico ha generado grandes pérdidas económicas a ese diario. ¿Es así?

—Claro que ha generado grandes pérdidas económicas pero las pérdidas económicas no son solamente consecuencias del juicio. Las pérdidas económicas son el resultado de una situación desastrosa de Venezuela. La publicidad se desapareció; de 15.000 empresas que existían en Venezuela ahora existen menos de 500. Eso es una situación general que prácticamente acabó con los medios. Pero además de eso, nosotros tuvimos el hecho de la falta de papel, de que nunca hubo publicidad oficial, las multas, la agresión tributaria… Obviamente, eso nos generaba más y más pérdidas.

¿Por qué no demandó Diosdado Cabello a Leamsy Salazar, que era su jefe de seguridad y llevó la denuncia y le acusa en Estados Unidos de prácticas delictivas?

¿Cuántos trabajadores de El Nacional han sufrido los efectos de este proceso?

—Cuando llegamos a este proceso ya El Nacional había perdido una cantidad enorme de trabajadores. Nosotros éramos 1.100 personas hace diez años, actualmente no creo que lleguemos a 100. Nos hemos reducido a una expresión que es una plataforma web. Si eso es consecuencia de la demanda o no… bueno, es consecuencia de la demanda y de la situación del país. 

Regresando a Diosdado Cabello. En marzo de 2020 la Secretaría de Justicia de Estados Unidos acusó a Nicolás Maduro y a 13 miembros del Gobierno venezolano, entre ellos Diosdado Cabello, por tráfico internacional de drogas. ¿Con esta acusación podría inferirse la veracidad de la noticia publicada por el ABC y reproducida por El Nacional y otros medios en 2015? 

—Por supuesto que, la acción de la DEA básicamente, más que por las sanciones prueban que el Estado está siendo investigado. La DEA criminalizó a Diosdado Cabello, lo está persiguiendo por su vinculación con el narcotráfico y, además, ofrece una recompensa de 10 millones de dólares a quien ayude a su captura. Eso evidentemente proviene de una investigación. Por lo tanto, la nota que publicó el ABC y que publicaron 80 periódicos era una nota verdadera. Eso nunca entra dentro de un concepto de difamación.

También Cabello solicitó ante un tribunal civil de Venezuela una indemnización por daños morales que derivó en una prohibición de enajenar y gravar el edificio sede de El Nacional. El tribunal de la causa, el 31 de mayo de 2018, dictó sentencia condenando a El Nacional al pago de unos mil millones de bolívares. Esa sentencia y ese monto establecido por el juez de la causa (que debería ser indexado al valor bolívar/dólar para esa fecha), se hizo firme por un tribunal superior. Sin embargo, Diosdado Cabello solicita en el 2021 al Tribunal Supremo de Venezuela la revisión del monto que ya había sido establecido por sentencia definitivamente firme y, en consecuencia, el Tribunal Supremo dictó una nueva sentencia, estableciendo un nuevo monto indexado sobre la base de 237.000 petros (el valor de un petro es 56,40 dólares), y ahora la suma total asciende a 13.366.800 dólares.

—La prohibición de enajenar y gravar se hizo con la demanda penal. Lo interesante con esta demanda penal es que, hay esas medidas cautelares – también para la empresa- pero, ese juicio no ha empezado. Se hizo una audiencia de conciliación donde no fueron todos los acusados, pero hasta allí llegó el juicio penal. Tienen medidas cautelares, la mayoría de las personas que estaban acusadas en ese juicio, pero el juicio no ha comenzado, no ha habido testigos, no ha habido pruebas, no ha habido absolutamente nada. Después Diosdado Cabello introdujo esa demanda civil, que fue subiendo hasta que llegó a un tribunal de primera instancia que condenó a El Nacional a pagar mil millones de bolívares que, en ese momento esos mil millones de bolívares podían ser menos de un centavo de dólar. El Juez determinó que había que indexarlo y estamos esperando esa indexación. Contrataron a un técnico y el técnico aún no ha entregado la indexación de esa sentencia. Sin embargo, la sentencia firme es Cosa Juzgada.  

—Me llama la atención que hayan establecido el nuevo monto en “petro”, cuando la moneda de curso legal en Venezuela es el bolívar.

—El determinar la indexación de Cabello en petro es una aberración porque el petro no es una moneda de curso legal, sino una moneda que no existe que no está reconocida en el mundo. Es una moneda desconocida que el Gobierno utiliza para algunas transacciones y para lavado de dinero. Nadie tiene un petro, pero, el petro les sirvió para llegar a este monto de trece millones de dólares aproximadamente. 

—¿En qué parámetros se ha fundamentado este nuevo monto? Entiendo que uno de esos parámetros ha debido ser que se haya hecho una experticia que establezca el monto de la devaluación de la moneda. Por otra parte, los informes inflacionarios del Banco Central de Venezuela.

—No hay ninguna indicación en la sentencia que diga cómo es que se llegó a ese monto. 

¿Por qué Cabello no demandó al diario ABC que fue el medio que dio la primera noticia sobre sus vínculos con el narcotráfico?

Tengo información que esa sentencia debe ser firmada por cinco magistrados. Y sólo la firmaron cuatro. ¿Tiene validez esa sentencia?

—Es cierto que hay un rumor muy grande y hay unas confirmaciones de que una de las magistradas no firmó. Eso crea un problema porque la sentencia la asumen como si hubieran firmado los cinco magistrados. No es que si no firma uno la sentencia no es válida, pero, sí es un problema en el Tribunal Supremo que un magistrado no haya firmado, aunque este magistrado no quiere dar declaraciones y lo está haciendo, digamos, en silencio.

Diosdado Cabello ha declarado en su programa de televisión la forma en la que va a repartir el dinero que reciba por la venta de los activos de El Nacional. ¿Qué lectura le da usted a esto?

—Diosdado Cabello tiene tiempo ya diciendo que ese edificio – la sede de El nacional— va a ser de él, ha anunciado que va a hacer una universidad de Periodismo, inclusive que va a hacer un periódico con las rotativas. Ha hecho una primera página diseñada de un periódico que se llama Con el Mazo Dando. Entonces, él está en función de obtener esas instalaciones a título personal desde hace mucho tiempo. Últimamente ha dicho que, los trece millones de dólares que supuestamente le pagaríamos, que nunca se lo vamos a pagar, él los usaría para vacunas (contra el covid) y claro por supuesto que está reconociendo que es un país que va a pasar siete años vacunando al ritmo que van y necesitan que alguien les ayude con las vacunas. Pero, en todo caso ese dinero nunca va a existir. Puede llegar, si no existe el dinero, cuando la ejecución de la demanda se haga, embargarán el edificio, se lo entregarán a Diosdado para que haga un periódico y su Escuela de Periodismo.

—¿Cuánto es el monto actual de esas rotativas?

—La verdad que ni idea de lo que pueden costar las rotativas. No son rotativas nuevas, pero, son absolutamente operativas. 

¿Cuál es el valor actual del edificio sede de El Nacional?

—El edificio en el período pre-Chávez costaba 20 millones de dólares, ahora no sabemos, porque los precios de los inmuebles en Venezuela se han reducido, todo se ha empobrecido, incluyendo los precios. Entonces, ¿cuánto vale lo que está allí?, no podría decirlo, si hubiera una economía normal, valdría 30 millones de dólares. 

¿Por qué Diosdado Cabello, la mano derecha de Maduro, no ha demandado a la Agencia Antidroga de los EEUU que mantiene una recompensa por su captura?

—Hay dos afirmaciones suyas, que quiero plasmar en esta entrevista, dado a que tienen un valor de suma importancia por la inseguridad que genera a los medios de comunicación y los acreedores por condena en un país como Venezuela. Cito: (…) “Esta decisión abre una puerta incierta y peligrosa para una escalada de acciones judiciales que posiblemente en el futuro interpondrán acreedores de particulares y del Estado basándose en ese adefesio tribunalicio”.

—Esta sentencia introduce un elemento muy grave, y es que ellos -el régimen- está tratando de vender la idea de que hay seguridad jurídica para atraer inversiones y por supuesto si un Tribunal Supremo a modo de capricho determina que la reputación de una persona vale 13 millones de dólares de la manga, bueno, no quiero ni imaginar lo que puede pasar con una gran empresa donde un funcionario del régimen se proponga a atacarlo y tenga esta conexión en el Tribunal Supremo para decidir cualquier cosa. Esto es un golpe mortal que le están dando a las inversiones extranjeras que ellos están atrayendo por el tema de la inseguridad jurídica.

(…) “esta condena es inédita en caso de persecuciones en contra de los medios de comunicación”. 

Esta condena claro que es inédita porque es una expropiación a una persona. Ha habido medios de comunicación en distintos gobiernos autoritarios donde se les ha confiscado, se les ha expropiado y después el Estado los vende o los convierte en medios oficiales.

De ejecutarse esta sentencia, ¿podríamos afirmar que se trata de una confiscación encubierta de los activos de un medio de comunicación en Venezuela?

—Pero, en este caso es una confiscación para entregárselo a una persona, para entregárselo a Diosdado Cabello. Eso es inédito.

—¿Miguel Henrique Otero espera acciones más allá de los comunicados de organismos internacionales que tienen un rol fundamental en los derechos que se están conculcando con esta condena?

—Nosotros vamos a ir a todos los sistemas multilaterales que tienen mecanismos de denuncias incluso mecanismos legales para atacar este tipo de problemas, para atacar este tipo de injusticia. Está primero el sistema interamericano, están las Naciones Unidas, inclusive el sistema europeo. Este es un conflicto que está empezando, es un tema que está empezando, pero nosotros iremos a todas las instancias a las que haya que ir para que quede claro quiénes son los verdaderos dueños y al final será con este Gobierno o con otro seguramente, si llegan a ejecutar la expropiación, nos lo devolverán.

14 de mayo de 2021. Era viernes, las imágenes mostraron a soldados del régimen desalojando a los trabajadores de la sede de El Nacional a punta de fusiles. Miguel Henrique Otero increpó a Diosdado Cabello desde su exilio en Madrid: “Tú que tanto hablas de daño moral te pregunto: ¿por qué no demandaste a Leamsy Salazar, que era tu jefe de seguridad, llevó la denuncia y te acusa en Estados Unidos de prácticas delictivas? ¿Por qué no demandas al diario ABC que fue el medio que dio la primera noticia sobre tus andanzas? ¿Por qué no has demandado a la DEA que mantiene una recompensa por tu captura?”

Faltaban pocos días para que El Nacional celebrara 78 años desde aquel 3 de agosto cuando dos visionarios colocaron la primera rotativa para escribir la historia venezolana del siglo XX a través del periodismo y de la literatura.

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