Del Vaticano a EEUU, el mundo contra Estrasburgo por el caso del bebé Charlie

Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

La historia del pequeño Charlie ya se conoce en todos los rincones de la tierra. El sufrimiento de unos padres que luchan por mantener con vida a su hijo pese a la decisión de Estrasburgo ha copado los informativos y páginas de los diarios a nivel mundial.

La historia de Charlie Gard

Charlie Gard, un bebé de diez meses de Reino Unido, padece síndrome de agotamiento mitrocondrial, una rara enfermedad genética que tienen muy pocos niños en todo el mundo. Esta enfermedad causa en el pequeño una debilidad muscular progresiva, por lo que Charlie debe estar conectado al soporte vital.
Sus padres, Chris Gard y Connie Yates, llevan desde el mes de noviembre luchando por la vida de su hijo. Llegaron a recaudar más de un millón de dólares para llevar a Charlie a Estados Unidos y poder someterlo a un tratamiento experimental. Sin embargo, amparados por la justicia británica, los médicos del hospital Great Ormond Street de Londres, determinaron que el pequeño sería desconectado.
Los padres recurrieron a la Corte europea cuando los tribunales británicos autorizaron que Charlie fuera privado de la respiración artificial. Defendían que el país había vulnerado su derecho a la vida, después de que el Great Ormond Street Hospital de Londres les había impedido llevarse a su hijo a Estados Unidos.
El pasado 28 de junio el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) respaldó la decisión de la justicia británica de desconectar al bebé, rechazando así el recurso de los padres, Christopher y Constance Gard. Su dictamen especifica que, en términos médicos, el pequeño sufre un «severo síndrome infantil de encefalopatía mitocondrial», que causa mutaciones en el gen RRM2B y le «priva de la energía necesaria para vivir».
La Corte de Estrasburgo avaló la conclusión de la justicia británica, basada en «evaluaciones de expertos detalladas y de alta calidad» que consideraban «muy probable que Charlie estaría expuesto a dolores y sufrimientos continuos».

Los médicos impiden que Charlie pase sus últimas horas en casa

El calvario de los padres del pequeño Charlie Gard continuaba: después de que la justicia británica y europea les impidiera seguir luchando por la vida de su hijo, también se les negó que el bebé pasara sus últimas horas en su hogar. 

“Charlie morirá mañana sabiendo que fue amado”, aseguraron el pasado jueves en las redes sociales Connie Yates y Chris Gard, que también denunciaron que no se les ha permitido elegir si su hijo vive y tampoco cuándo o dónde muere.

Tras conocer la demoledora sentencia del Tribunal de Estrasburgo que les arrebató su última esperanza, Connie y Chris quisieron llevar a su hijo a casa para que pasara allí sus últimas horas, pero se encontraron con la oposición de los médicos.

“Prometimos a nuestro pequeño que le llevaríamos a casa”, lamentó la madre de Charlie en declaraciones a Daily Mail. «Queremos darle un baño en casa, ponerlo en la cuna en la que nunca ha dormido, pero ahora nos están negando eso. Sabemos qué día va a morir nuestro hijo, pero no podemos decidir cómo va a pasar», añadió su padre. 

Y cuando todo parecía estar perdido…

La esperanza llegó para el pequeño Charlie. La madre del bebé enfermo, Connie Yates, anunció en su perfil de Facebook una prórroga para la vida de su hijo: “Hemos estado hablando hoy con el Great Ormond Street Hospital y han aceptado darnos un poco más de tiempo con Charlie. Estamos verdaderamente agradecidos por todo el apoyo que nos estáis dando en este momento extremadamente difícil. Estamos recogiendo recuerdos preciosos que llevaremos para siempre con nosotros como un tesoro en nuestros corazones apesadumbrados”.


Esta “prórroga”, es el resultado de la lucha incansable de estos padres, que gracias al apoyo del Papa Francisco, Donald Trumo y ciudadanos de todos los rincones de la tierra, han logrado desafiar la decisión del Tribunal de Estrasburgo de desconectar del soporte vital al pequeño Charlie.

El Vaticano y Donald Trump, contra Estrasburgo

El mismo Papa Francisco se ha manifestado a través de Twitter en contra de la decisión de la justicia europea de desconectar a Charlie. Su mensaje, que se ha entendido como un apoyo a los padres del pequeño, señalaba que «Defender la vida humana, sobre todo cuando está herida por la enfermedad, es un compromiso de amor que Dios pide a todos los hombres».


Asimismo, el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke, ha comunicado que «el Santo Padre Francisco sigue con afecto y emoción el caso del niño Charlie Gard y expresa su cercanía a los padres». Además, el vocero del Vaticano aseguró que el Pontífice «reza por ellos, esperando que no se desatienda su deseo de acompañar y cuidar a su hijo hasta el final», tal y como recoge Radio Vaticana.

¡Deteneos en nombre de Dios!

Las palabras del Papa llegaban después de la intervención del presidente de la Pontificia Academia por la Vida, Vicenzo Paglia, quien se dirigió al pequeño Charlie y a sus padres Chris Gard y Connie Yates asegurando que «estamos rezando por y con vosotros».
En la misma línea, el cardenal Carlo Cafarra defendía en una entrevista concedida al diario italiano Il Giornale que «hemos llegado a los últimos límites de la cultura de la muerte. Son las instituciones públicas, los tribunales, quienes deciden si un niño tiene o no el derecho a vivir. ¡Incluso contra la voluntad de sus padres! Hemos tocado el fondo de la barbarie”.
«¿Acaso somos hijos de las instituciones, o les debemos la vida? ¡Pobre Occidente! Ha rechazado a Dios y su paternidad y se encuentra entregado a la burocracia! El ángel de Charlie ve siempre el rostro del Padre. Deteneos, en nombre de Dios. De otra forma, os digo, con Jesús: ‘Sería mejor que os ataseis al cuello una rueda de molino y os tiraseis al fondo del mar’” (Mc 9, 42)», sentenció.
Además, el presidente de Estados Unidos Donald Trump, que en numerosas ocasiones se ha manifestado a favor de la vida, también ha querido apoyar a los padres y a su pequeño.
 


“Si podemos ayudar al pequeño Charlie, a nuestros amigos de Reino Unido, y al Papa, estaríamos encantados de hacerlo”, ha señalado en su perfil de Twitter.
Cabe destacar que los usuarios de Twitter han rescatado una historia que se remonta a 1988, cuando Donald Trump salvó a un niño con una enfermedad similar a la del pequeño Charlie.
Según informaba el diario JTA -Jewish Telegraphic Agency-, el 19 de julio de 1988 «El Boeing 727 privado de Donald Trump llegó al aeropuerto de La Guardia desde Los Ángeles con el niño judío ortodoxo que padece una rara enfermedad respiratoria».


«Trump puso a disposición su avión privado para que el niño pudiera viajar. No dudó un momento en ofrecerse a ayudar a Andrew Ten después de que las líneas comerciales se negaran a ello debido a que el pequeño debía viajar con soporte vital».

El ‘Hospital del Papa’ se ofrece a acoger a Charlie

La presidenta del Hospital pediátrico Bambino Gesù de Roma, conocido como el «Hospital del Papa», se ha ofrecido a acoger en sus instalaciones al pequeño Charlie Gard, el bebé de diez meses sentenciado por Estrasburgo.
El Hospital ha publicado a través de su cuenta de Twitter las palabras de su presidenta, Mariella Enoc, quien ha señalado que «estamos junto a los padres en la oración, y, si así lo desean, nos ofrecemos a acoger a Charlie con nosotros, durante el tiempo que le quede por vivir».
 


 
Asimismo, Mariella ha defendido que «las palabras del Papa Francisco el domingo resumen bien la misión del Hospital Bambino Gesù».

“Por este motivo, he pedido al director sanitario verificar con el Gran Ormond Street Hospital de Londres -donde se encuentra ingresado Charlie-, si existen condiciones sanitarias para un eventual traslado de Charlie a nuestro hospital. Sabemos que el caso es desesperado y que, hasta ahora, no hay terapias eficaces”, defiende la presidenta del «Hospital del Papa».

El ‘ejército Charlie’

Bajo el hashtag #JesuisCharlieGard, los usuarios de las redes sociales se han levantado ante la decisión de la justicia europea y defendido a los padres y al pequeño a través de Twitter.


 


 

 

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