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El presidente norteamericano se ha entregado ahora a la persecución de la disidencia mediática

Joe Biden está en el peor de sus peores momentos

El presidente estadounidense, Joe Biden. Twitter.

Al final ocurrió. Hace unos días el líder de los republicanos en el Senado anuncio su retirada. «Mitch McConnell no renuncia voluntariamente al poder después de 17 años» escribe Daniel McCarthy en The American Conservative, «su decisión de renunciar como líder republicano en el Senado se la han impuesto dos oponentes a los que no puede vencer. Uno es Donald Trump. El otro es la senectud». Comenta el analista las coincidencias y diferencias entre dos hombres que están en el ocaso de su carrera, McConnel y Joe Biden. «Biden, a diferencia de McConnell, no se hará a un lado. Difícilmente puede hacerlo: si McConnell no tiene un heredero en el Partido Republicano de hoy y de mañana, Biden tiene en la vicepresidenta Harris a una heredera aparente sin un futuro propio viable».

«Lo único que el Partido Republicano liderado por McConnell tenía a su favor era su oposición a Obama», concluye, «y la única razón de ser que tiene Biden es detener a Trump. Se trata de negativos fotográficos como líderes. Ocupan el espacio que ocupan los verdaderos líderes, pero su propósito no es liderar sino arrestar».

Lo cierto es que Biden, mientras no oficializa su retiro, sigue dando tantas muestras de incapacidad como de sectarismo. «La agencia de espionaje de Biden persigue a un periodista conservador. Los Estados Unidos en los que creciste ya no existen», denuncia Mary Brooke en The Daily Caller. «Los estadounidenses creen que su país es diferente de las naciones opresivas famosas por encarcelar a sus disidentes políticos, como Rusia y el trato que dio a Alexei Navalny. Permanecer en este mundo de ensueño es cada vez más difícil debido a la extraordinaria forma en que la Administración Biden, incluidas sus agencias de espionaje, está atacando a los periodistas conservadores».

«El periodista de investigación de Blaze News, Steve Baker, fue puesto bajo custodia federal el viernes y acusado de cuatro delitos menores no violentos relacionados con su cobertura del motín del 6 de enero en el Capitolio de Estados Unidos». «La mayoría de los estadounidenses no están al tanto de lo que ocurrió el 6 de enero fuera de la narrativa predominante que los principales medios de comunicación y el Gobierno han impulsado. Es una realidad escalofriante que a los periodistas independientes que no suscriben las ideas de izquierda no se les permite hacer preguntas serias sobre posibles malas prácticas por parte del gobierno federal. El pago por ello son esposas y humillación».

No es extraño que Biden se entregue ahora a la persecución de la disidencia mediática. Como cuenta Matthew Continetti en National Review, él sabe que está perdiendo la partida. «Según el promedio de encuestas de RealClearPolitics, Trump mantiene una ventaja nacional sobre Biden desde septiembre pasado». «Los dos juicios políticos, los 91 cargos en cuatro acusaciones, las enormes sanciones civiles, el rastro de controversia y escándalo de casi una década, las advertencias de ex altos funcionarios, la sombra del 6 de enero de 2021: nada de eso ha dejado de lado a Trump. Nada de esto ha cambiado la dinámica de la carrera presidencial de 2024. Biden está perdiendo».

Por si fuera poco, la corrupción acecha de nuevo al inquilino de la Casa Blanca. James Lynch relata también en National Review que «el hermano de Joe Biden, James, testificó que le envió a Joe un cheque de 40.000 dólares con fondos procedentes del conglomerado chino CEFC». «James Biden testificó en febrero para la investigación de juicio político del Partido Republicano de la Cámara de Representantes contra el presidente Biden y admitió que el cheque de 40.000 dólares que él y su esposa Sara le entregaron a su hermano en septiembre de 2017 utilizó dinero proveniente del CEFC, según una transcripción publicada por Oversight and Judiciary Committees«.

«Los testimonios de Hunter y James Biden fueron pasos importantes en la investigación de juicio político del Partido Republicano de la Cámara de Representantes contra Joe Biden por los negocios de su familia en el extranjero», concluye, «el presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, James Comer, dijo el miércoles que la siguiente fase de la investigación es el testimonio público de Hunter Biden».

¿Hunter Biden? Saquen —también en Estados Unidos— sus palomitas. Lo mejor está por llegar.

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