«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
«En términos realistas, algunos mercados simplemente no aceptarían eso»

El actor inglés Idris Elba rechaza un James Bond negro y advierte contra la obsesión ‘woke’ de cambiar personajes clásicos

Idris Elba. Europa Press.

El actor británico Idris Elba ha rechazado la idea de interpretar a James Bond y ha advertido contra la tentación de convertir al icónico agente 007 en otro experimento de corrección política.

Elba, conocido por su papel en la serie The Wire, ha sido durante años uno de los nombres más mencionados por la prensa y por parte de la industria cinematográfica para sustituir a Daniel Craig al frente de la saga. Sin embargo, en una entrevista con GQ Magazine, el actor aseguró que nunca estuvo realmente en la carrera por el papel, aunque reconoció sentirse halagado por la posibilidad.

Durante la conversación, Elba expresó además sus reservas sobre la idea de que James Bond sea interpretado por un actor negro. «En términos realistas, algunos mercados simplemente no aceptarían eso», afirmó.

El actor recordó que Bond es una figura global y que no todos los públicos internacionales verían con naturalidad que el personaje fuera transformado en un hombre negro o africano. «Bond es grande en todo el mundo. Y algunos públicos no aceptarían a un hombre negro, a un hombre africano, interpretando a Bond. Eso no es lo que les gusta en su cultura. Punto», señaló. Elba añadió una frase especialmente significativa: 007 «fue escrito como fue escrito por una razón».

Sus declaraciones llegan en pleno debate sobre el llamado race-swapping, la práctica cada vez más frecuente en Hollywood de alterar la raza o el origen de personajes ya establecidos en obras clásicas, franquicias históricas o relatos literarios con una identidad cultural precisa.

En el caso de James Bond, el personaje apareció por primera vez en la novela Casino Royale, publicada por Ian Fleming en 1953. En esa obra, Bond es descrito con rasgos que recuerdan al músico estadounidense Hoagy Carmichael, que era blanco. La imagen cinematográfica del agente quedó además fijada desde Dr. No, en 1962, con la interpretación del actor escocés Sean Connery.

Para los críticos de la agenda woke en el cine, modificar radicalmente a Bond no supondría una evolución natural del personaje, sino una sustitución simbólica: borrar una identidad literaria y cinematográfica concreta para satisfacer las exigencias ideológicas de la industria cultural contemporánea.

La polémica no se limita a la saga británica. En los últimos años, grandes producciones de Hollywood han generado rechazo internacional por alterar personajes clásicos bajo criterios de representación racial. Uno de los casos más recientes es la próxima adaptación de La Odisea, dirigida por Christopher Nolan, en la que Lupita Nyong’o, actriz keniano-mexicana, interpretará a Helena de Troya, figura descrita en la tradición homérica con rasgos claramente europeos.

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