El Gobierno de Pedro Sánchez está colaborando con el régimen de Mohamed VI para desarrollar las infraestructuras marroquíes a cinco años del Mundial de Fútbol. Tras financiar la construcción de una planta desaladora en Casablanca con un crédito reembolsable de 250 millones de euros, España ha concedido un nuevo préstamo de 750 millones para que Marruecos adquiera cuarenta trenes destinados a mejorar su red ferroviaria.
El país norteafricano tiene en marcha un ambicioso programa de modernización de su infraestructura, con el objetivo de recibir a más de 20 millones de turistas durante el torneo de 2030. En total, Marruecos prevé invertir cerca de 3.950 millones de euros en la renovación y ampliación de sus sistemas de transporte y estadios, una cantidad a la que se suman los mil millones de euros ya prestados por España.
Dentro del plan marroquí, una parte significativa del presupuesto está destinada a la mejora y construcción de estadios que albergarán los encuentros de la Copa del Mundo. Antes del torneo de selecciones, Marruecos también será sede de la Copa de África, lo que ha llevado al Gobierno a asignar 1.600 millones de euros para adaptar cinco estadios a los estándares internacionales y levantar un nuevo recinto deportivo en Casablanca.
El macroestadio de Casablanca se ha convertido en la pieza clave del proyecto marroquí. Con un coste estimado de 459 millones de euros, se prevé que tenga capacidad para 115.000 espectadores, lo que lo convertiría en el estadio más grande del mundo. Con esta obra, Marruecos aspira a ser el escenario de la final del Mundial 2030, un privilegio que hasta hace poco parecía claro para España.
El Gobierno español ha destacado la importancia de la colaboración con Marruecos en estos proyectos. La secretaria de Estado de Comercio, Amparo López-Senovilla, ha subrayado que las empresas españolas tienen una gran oportunidad de participar en estas adjudicaciones. La compañía española CAF es finalista en la licitación para la compra de trenes interurbanos, compitiendo con el grupo surcoreano Hyundai, mientras que Talgo y la francesa Alstom han quedado fuera del proceso de selección.