Las nuevas generaciones viven peor que sus padres. Esa es la principal conclusión del estudio publicado por el Instituto Juan de Mariana, titulado Cómo el sistema de pensiones y el modelo fiscal penalizan a los jóvenes españoles. El centro que dirige Manuel Llamas denuncia un desequilibrio de renta y riqueza sin precedentes, que coloca a los mayores en una posición mucho más favorable que a los jóvenes.
El informe, basado en datos del INE, la Seguridad Social, el Banco de España y Eurostat, advierte que el modelo actual pone en cuestión la viabilidad futura del sistema. Entre sus conclusiones destaca que desde la crisis de 2008 los ingresos reales de los trabajadores de entre 18 y 29 años han caído un 3%, mientras que los mayores de 65 años los han incrementado un 18%. Las nuevas pensiones de jubilación (1.760 euros) superan ya el salario medio de los menores de 35 años (1.670 euros).
La brecha patrimonial también se ha disparado. En 2002 los menores de 35 años concentraban el 7,5% de la riqueza nacional; en 2022, apenas un 2%. En paralelo, los mayores de 75 han pasado del 8% al 20%. La riqueza mediana de los nacidos en los años 80 es hoy un 50% inferior a la de los nacidos en los 60. Mientras, los mayores de 65 cuentan con una renta un 6,4% superior a la media de la UE y los trabajadores un 7,3% inferior a la de sus pares europeos.
El consumo refleja la misma fractura: desde 2006 solo los mayores de 65 años han aumentado su gasto real (+5%), mientras que los menores de 30 lo han recortado en un 36%. Todo ello en un país donde el paro juvenil alcanza el 26,5%, muy por encima de la media europea (15,1%) y cuatro veces más que Alemania.
A ello se suma el acceso imposible a la vivienda. El 81% de los nacidos entre 1945 y 1965 eran propietarios a los 42 años; entre los nacidos después de 1985, menos del 50% lo consigue. Apenas un 20% de los menores de 35 tiene hipoteca.
El informe dedica un capítulo al sistema de pensiones, que califica de insostenible. Según el Colegio de Actuarios de España, un jubilado recibe de media un 62% más de lo que aportó. El déficit real de la Seguridad Social ronda el 3,8% del PIB (56.000 millones de euros) y la deuda acumulada supera los 126.000 millones. La deuda implícita por compromisos futuros sin respaldo financiero equivale al 507% del PIB, la más alta de toda la Unión Europea.
La otra cara de esta situación la soportan los jóvenes en forma de impuestos. La renta dedicada a pagar IRPF y cotizaciones sociales ya representa el 39,5% del coste laboral, frente al 31,8% de la OCDE. Si se suman IVA, IBI y otros tributos, la presión fiscal alcanza el 55% del salario medio.
Para el Instituto, todo ello ha derivado en una fractura generacional cada vez más profunda. “No se trata de enfrentar generaciones, sino de entender cómo el sistema actual condena a los jóvenes a financiar unas pensiones insostenibles mientras sus condiciones de vida son peores que las de las anteriores generaciones”, señala el estudio.
Los dardos se dirigen al Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusan de mantener un “falso relato de desigualdad de clase” cuando “las diferencias más relevantes en la España de 2025 no son entre ricos y pobres, sino entre jóvenes y mayores”. El centro reclama un cambio de enfoque: dejar de insistir en redistribuir una economía empobrecida y apostar por un modelo dinámico y productivo que permita elevar de forma sostenible los niveles de vida de todas las generaciones.