«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La presión inflacionaria vuelve a golpear Europa

La inflación de la eurozona escala al 3% y alcanza máximos desde 2023 por el encarecimiento de la energía

Christine Lagarde. Europa Press.

La inflación vuelve a tensionar la economía europea. La tasa interanual de la eurozona se situó en abril en el 3%, cuatro décimas más que en marzo, según la lectura preliminar publicada por Eurostat. Se trata del mayor aumento del coste de la vida en la región desde septiembre de 2023.

El repunte llega en el segundo mes del conflicto en Oriente Próximo y se explica principalmente por el encarecimiento de la energía, cuyos precios aumentaron un 10,9% interanual, frente al 5,1% registrado en marzo. También subieron los alimentos frescos, con un avance del 4,7%, medio punto más que el mes anterior.

Los bienes industriales no energéticos se encarecieron un 0,8%, tres décimas más que en marzo, mientras que los servicios moderaron ligeramente su subida hasta el 3%, frente al 3,2% anterior.

Al excluir la energía del cálculo, la inflación de la zona euro se situó en el 2,2%, una décima menos que en marzo. La inflación subyacente —que también excluye alimentos, alcohol y tabaco— bajó igualmente al 2,2%, lo que refleja que el principal foco de presión procede del componente energético.

Por países, las tasas más bajas se registraron en Finlandia (2,3%), Malta (2,4%), Países Bajos y Francia (2,5%). En el extremo contrario se situaron Bulgaria (6,2%), Croacia (5,4%) y Luxemburgo (5,2%).

España queda de nuevo por encima de la media europea. La inflación armonizada repuntó una décima en abril, hasta el 3,5% interanual, lo que supone un diferencial desfavorable de medio punto respecto al conjunto de la eurozona.

Además, España registró la tasa más elevada entre las grandes economías del euro: Alemania e Italia se situaron en el 2,9%, mientras que Francia quedó en el 2,5%.

El dato aumenta la presión sobre el Banco Central Europeo, que deberá decidir sus próximos pasos en política monetaria en un contexto marcado por la incertidumbre energética, la pérdida de poder adquisitivo y el temor a que la inflación vuelva a enquistarse en la economía europea.

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