«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
el Estado absorbe el 53,6% de lo que cuesta emplear a un trabajador

La recaudación del Estado marca récords históricos: se queda más de la mitad del salario de cada trabajador en España

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Cada trabajador en España entrega de media 21.144 euros al año a las arcas públicas a través de impuestos y cotizaciones, una cifra que supera la mitad del coste laboral total y que refleja el fuerte aumento de la presión fiscal en los últimos años. El dato, recogido en el informe Impuestómetro 2026 del Instituto Juan de Mariana, evidencia que el Estado absorbe el 53,6% de lo que cuesta emplear a un trabajador, mientras este sólo retiene el 46,4% en renta efectiva.

El estudio, elaborado por Diego Sánchez de la Cruz y Santiago Calvo López, sitúa la recaudación total en 591.679 millones de euros en 2024, un máximo histórico equivalente al 37,1% del PIB. Las previsiones de la Comisión Europea elevan esa cifra al 38,3% este año, consolidando una tendencia al alza que contrasta con la evolución del resto de la Unión Europea.

Los autores advierten de que «España paga más impuestos que nunca» y subrayan que el país converge con Europa «por la vía fiscal y no por renta». En este sentido, denuncian que el sistema «penaliza a la clase media trabajadora» y utiliza la inflación como un «impuesto encubierto» al no ajustar el IRPF al aumento de los precios.

Desde 2018, los ingresos tributarios han aumentado en 168.166 millones de euros, un 39,7% más, y podrían alcanzar los 248.000 millones en 2026, lo que supondría un incremento del 58,5%. La presión fiscal ha crecido 3,4 puntos del PIB en ocho años, un aumento que el informe califica de «sin precedentes históricos». Mientras tanto, en el conjunto de la Unión Europea la presión fiscal se ha reducido ligeramente.

El incremento se ha concentrado especialmente en el trabajo. El IRPF y las cotizaciones sociales explican buena parte de la subida, agravada por la negativa del Gobierno a deflactar el impuesto pese a una inflación acumulada del 23,2%. Los impuestos directos han subido un 56,3% en términos nominales desde la llegada de Pedro Sánchez al poder.

El impacto es directo en los contribuyentes. Cada español paga de media 682 euros más al año, y cada hogar, 1.657 euros adicionales. En términos reales, el impuesto directo medio por habitante ha aumentado un 25,8%.

El informe también analiza el destino de estos ingresos. El gasto público alcanzó los 725.006 millones de euros en 2024, con las pensiones como principal partida (33,7%), seguidas de la sanidad (14,2%) y otras áreas como subvenciones, empleo e infraestructuras (11,2%). Desde 2018, el gasto se ha incrementado en más de 221.000 millones.

A lo largo de su vida, un ciudadano medio pagará unos 460.600 euros en impuestos, el equivalente a 16 años de salario. Casi la mitad de esa carga procede del trabajo, aunque también pesan el consumo y el capital. Incluso tras la jubilación, el contribuyente sigue soportando el 31,3% de su carga fiscal total.

El documento cuestiona además la progresividad del sistema. El tipo del 45% en el IRPF se aplica a partir de unos 60.000 euros, un umbral que considera bajo en comparación con otros países europeos. Entre 20.000 y 60.000 euros, la carga fiscal se multiplica por 7,5, mientras que en los tramos más altos el incremento es mucho menor.

En paralelo, el salario neto real ha caído un 5,9% en las rentas más bajas debido al efecto combinado de 141 subidas fiscales desde 2018. De ellas, 63 han sido explícitas, 46 encubiertas por la inflación y 32 derivadas de revisiones catastrales, a las que se suman nuevas medidas en 2026.

El resultado, concluye el informe, es una «cuña fiscal extraordinariamente elevada» que reduce el poder adquisitivo de los trabajadores y refuerza el peso del Estado sobre la economía real.

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