«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La restricción afecta a un segmento de algo más de 18 kilómetros

Adif también reduce a 60km/h la velocidad de AVE de un tramo entre Madrid y Valladolid «por deformación en la vía»

AVE Madrid-Valladolid. Redes sociales

Las limitaciones de velocidad en la alta velocidad tras la tragedia ferroviaria de Adamuz se han extendido ahora a la línea de AVE que une Valladolid con Madrid, donde Adif ha impuesto una drástica reducción de la marcha por problemas detectados en la infraestructura.

Según ha confirmado el Ministerio de Transportes, los trenes deberán circular a un máximo de 60 kilómetros por hora en un tramo concreto del recorrido debido a una «deformación en la vía». La restricción afecta a un segmento de algo más de 18 kilómetros situado entre Segovia capital y la localidad de Garcillán, entre los puntos kilométricos 68,200 y 86,400.

La medida se adoptó después de que varios maquinistas alertaran de irregularidades en ese sector del trazado, avisos que posteriormente fueron comprobados por los equipos de mantenimiento. Estas denuncias se han multiplicado desde el siniestro de Adamuz, en el que murieron 45 personas, y han obligado a intensificar las revisiones en distintas líneas de alta velocidad.

La confirmación oficial llegó tras la intervención directa del departamento que dirige Óscar Puente, ya que inicialmente Adif, presidida por Luis Pedro Marco de la Peña, había evitado facilitar detalles sobre la incidencia. En un primer momento, el gestor ferroviario se limitó a reconocer la existencia de la limitación sin concretar ni la localización exacta, ni la velocidad impuesta, ni el motivo técnico que la justificaba.

Fuentes ministeriales explican que la reducción se activó siguiendo el protocolo habitual: primero la advertencia de los conductores y después la verificación por parte de los técnicos. El objetivo, subrayan, es extremar la prudencia mientras se evalúa el estado real de la vía.

Además, no se descarta que en los próximos días se adopten restricciones similares en otros tramos de alta velocidad de Castilla y León. Las mismas fuentes apuntan a que la borrasca Ingrid, que está afectando a la comunidad, podría provocar nuevos problemas en la infraestructura, en un contexto en el que los maquinistas están presentando avisos de fallos «en casi todas partes».

La extensión de estas limitaciones refuerza la sensación de alerta en la red ferroviaria tras la tragedia de Adamuz y vuelve a situar el estado de las vías en el centro del debate sobre la seguridad en el AVE.

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