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La invasión no cesa

Avalancha migratoria en Canarias: casi 800 inmigrantes ilegales han llegado al archipiélago en sólo tres semanas tras reactivarse la ruta atlántica

Inmigrantes ilegales llegan a Canarias. Redes sociales

Las Islas Canarias afrontan un claro repunte de la inmigración ilegal por la ruta atlántica. Según fuentes de la Guardia Civil consultadas por LA GACETA, entre el 18 de marzo y el 7 de abril se registraron nueve embarcaciones con un total de 763 inmigrantes ilegales. Este incremento pone de manifiesto la reactivación de una vía que vuelve a generar una fuerte presión sobre el archipiélago canario.

El 18 de marzo una patera procedente de costas marroquíes alcanzó Fuerteventura con 59 personas a bordo. Tres días más tarde, el 21 de marzo, otra embarcación con 109 inmigrantes llegó a Tenerife desde el Sahel. La isla de El Hierro ha sido la más afectada en estas semanas. El 26 de marzo arribaron 56 desde el Sahel, el 28 de marzo otras 82, el 3 de abril 159 procedentes de Gambia y este martes 7 de abril 168 inmigrantes más, también desde el Sahel. A estas llegadas se suman el 4 de abril 47 inmigrantes a Gran Canaria desde el Sáhara, el 5 de abril 46 a Fuerteventura desde Marruecos y el 6 de abril 37 a Lanzarote desde costas marroquíes. En total, estas nueve embarcaciones —entre cayucos y neumáticas— han dejado en las islas a 763 inmigrantes ilegales en apenas tres semanas, un ritmo que supera con creces las cifras habituales de periodos anteriores y que obliga a las autoridades locales a redoblar esfuerzos.

Este ritmo de llegadas ha vuelto a saturar los dispositivos de acogida del archipiélago. Fuentes policiales consultadas por LA GACETA describen una situación especialmente crítica en el campamento del Cuartel de Las Raíces, en Tenerife, el mayor de los centros de inmigrantes ilegales. En estos momentos alberga entre 2.300 y 2.400 inmigrantes ilegales. Según estas fuentes, se registran problemas diarios en el interior del recinto porque las organizaciones no gubernamentales desautorizan de forma constante a los vigilantes. Además, se incumplen sistemáticamente las normas internas del centro, permitiendo la entrada de inmigrantes ilegales después de las diez y media de la noche, límite establecido, e incluso dejando pasar a individuos bajo los efectos de las drogas o portando envases de cristal. Estos incidentes generan tensiones constantes y complican la gestión diaria del centro, donde la convivencia se ve afectada por estos incumplimientos reiterados.

La saturación de los centros de acogida, que ya era notable antes de este repunte, se ha agravado considerablemente con las llegadas recientes. No sólo el Cuartel de Las Raíces presenta una ocupación elevada, sino que también los centros de El Hierro y Fuerteventura acumulan una presión importante. Las mismas fuentes policiales alertan de que esta situación solo marca el principio de una nueva oleada. Tienen constancia de que varias embarcaciones han partido en las últimas horas desde las costas de Gambia y Senegal y ya se encuentran en ruta atlántica hacia Canarias. Esta información interna indica que el flujo migratorio no se detendrá en los próximos días y que, por el contrario, podría intensificarse en las semanas venideras. «Se avecina una oleada mayor», constatan a LA GACETA.

Otro factor que preocupa seriamente a las fuerzas de seguridad es el debilitamiento de la vigilancia en la zona. La presencia de aeronaves españolas que realizaban labores de control aéreo sobre Senegal se redujo drásticamente tras su retirada el año pasado. En la actualidad, la vigilancia en ese país se encuentra bajo mínimos, lo que dificulta la detección temprana de las salidas de cayucos hacia las Islas Canarias. Esta carencia operativa deja un hueco importante en el sistema de alerta, permitiendo que más embarcaciones logren iniciar su travesía sin ser interceptadas a tiempo. Mientras tanto, Marruecos mantiene un control relativo de su litoral atlántico, pero el control de las costas del Sáhara Occidental sigue siendo prácticamente inexistente, tal y como demuestran varias de las embarcaciones que han llegado recientemente y que han partido desde esa zona.

Las fuentes policiales coinciden en que, sin una colaboración efectiva y decidida por parte de las autoridades de Gambia, Senegal y Marruecos, es muy probable que se produzca un aumento sostenido de las llegadas en las próximas semanas y meses.

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