«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
acumula un extenso historial delictivo

Detenido el hermano del rapero marroquí Morad por apuñalar a cuatro jóvenes en la cara y el cuello durante la fiesta mayor de Molins de Rey (Barcelona)

Navaja intervenida por los Mossos. Rubén Pulido

El hermano del rapero Morad, identificado con las iniciales R.M., menor de edad, ha sido detenido por los Mossos como autor de cuatro apuñalamientos sin motivo aparente, perpetrados con una navaja mariposa de casi 25 centímetros de longitud (abierta).

Los ataques, que ocurrieron en la Plaça de l’Estació durante la fiesta mayor de Molins de Rey (Barcelona) el pasado sábado alrededor de las dos de la madrugada, dejaron a las cuatro víctimas con graves heridas en la cara y el cuello.

Según fuentes exclusivas de los Mossos, los incidentes no respondieron a un intento de robo ni a una disputa personal, sino a una serie de agresiones gratuitas e inexplicables. «Han sido varias agresiones sin motivo, ni siquiera con intención de robar», explican los agentes, que destacan la ausencia total de remordimiento en el detenido. Durante su interrogatorio, R.M. se mostró «tranquilo y correcto con nosotros, pero sin un ápice de arrepentimiento. Es de esos perfiles que te da mala espina, «porque no ve problema en lo que ha hecho», añaden las mismas fuentes.

De las cuatro víctimas, tres han interpuesto ya la denuncia correspondiente ante las autoridades, mientras que la cuarta —un joven que resultó herido en el cuello— aún no lo ha hecho por temor a represalias por parte del hermano del agresor. Los heridos fueron atendidos de urgencia en centros médicos cercanos, y afortunadamente ninguno corre peligro vital, aunque las secuelas físicas y psicológicas podrían ser duraderas.

R.M., quien actuó en compañía de otro joven aún no detenido pero identificado, acumula un extenso historial delictivo que alarma a los investigadores. Fuentes de los Mossos revelan que el detenido cuenta con once expedientes abiertos en la Fiscalía de Menores por diversos delitos graves como robos con violencia e intimidación, y lesiones. Este mismo año, pasó cuatro meses (de enero a abril) recluido en un centro de internamiento cerrado, y en el momento de los hechos se encontraba bajo libertad vigilada.

El Ayuntamiento de Molins de Rey había desplegado un operativo especial de seguridad con Mossos, Guardia Urbana y hasta drones de vigilancia, precisamente para prevenir incidentes durante las celebraciones. Sin embargo, el grupo al que pertenecía R.M. —de seis o siete adolescentes— parecía buscar confrontaciones sin una razón aparente más allá de la de cometer agresiones de forma aleatoria.

Los Mossos han remitido el caso al Juzgado de Menores de Barcelona, donde sobre R.M. se han impuesto seis meses de internamiento cautelar.

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