Las constructoras Aldesa y Puentes y Calzadas han concentrado más de 550 millones de euros en contratos públicos y adjudicaciones a través de uniones temporales de empresas desde que ambas quedaron bajo el control de grupos estatales chinos en 2020. Así lo recoge un informe del Instituto para la Economía Eficiente (IPEF), analizado por The Objective, que examina la presencia de compañías vinculadas al Gobierno de Pekín en la contratación pública española.
El grueso de esas adjudicaciones procede de organismos dependientes del Ministerio de Transportes y de entidades públicas dedicadas a la gestión de infraestructuras. Entre los principales adjudicadores aparecen ADIF, ADIF Alta Velocidad, la Dirección General de Carreteras y otros entes de la Administración General del Estado. Los contratos se concentran sobre todo en obras ferroviarias, carreteras, proyectos de alta velocidad, actuaciones logísticas y trabajos considerados estratégicos para la movilidad.
Aldesa, adquirida por la estatal China Railway Construction Corporation, acumula desde entonces unos 363 millones de euros en contratación pública. La cifra incluye tanto contratos adjudicados de forma directa como participaciones en UTE vinculadas a grandes proyectos de infraestructura. Puentes y Calzadas, por su parte, pasó a estar controlada por China Communications Construction Company y suma alrededor de 190 millones de euros en adjudicaciones desde su entrada en la órbita del grupo asiático.
El informe sitúa a ambas compañías como dos de los principales vehículos de penetración del capital estatal chino en la obra pública española. Ferrocarriles, carreteras, actuaciones financiadas con fondos europeos y proyectos de reconstrucción tras fenómenos meteorológicos extremos forman parte del volumen de negocio que han ido acumulando desde 2020.
En el caso de Aldesa, el documento identifica adjudicaciones ligadas a la reconstrucción ferroviaria en Valencia, actuaciones en el Corredor Mediterráneo, obras de mejora de capacidad de la red y contratos impulsados por organismos bajo la órbita de Transportes. Una parte importante de ese crecimiento se explica por la participación en grandes UTE, fórmula habitual en proyectos de gran complejidad técnica y elevado presupuesto.
Entre las obras más destacadas atribuidas a Aldesa figuran contratos ferroviarios relacionados con la Variante de Rincón de Soto, actuaciones para aumentar la capacidad del tramo Pinar de Las Rozas-Las Matas, trabajos de renovación entre Redondela y Vigo-Guixar y diversas intervenciones en el Corredor Mediterráneo. A estos proyectos se añaden actuaciones vinculadas a la reparación de infraestructuras dañadas por la riada y otras financiadas, directa o indirectamente, con fondos europeos.
Puentes y Calzadas presenta una trayectoria parecida, aunque con cifras inferiores. Desde su integración en el grupo estatal chino CCCC, la compañía ha participado en contratos de carreteras, obras ferroviarias y grandes proyectos de infraestructura. El informe destaca especialmente las actuaciones en el Desfiladero de La Hermida como una de las adjudicaciones más relevantes obtenidas por la empresa en esta nueva etapa.
La vinculación de estas constructoras con el entorno empresarial de José Luis Rodríguez Zapatero aparece en el informe y en distintas investigaciones por vías diferentes. En el caso de Aldesa, el nexo se establece a partir de los pagos realizados a Análisis Relevante, sociedad relacionada con Julio Martínez, empresario señalado en las pesquisas del caso Plus Ultra como presunto intermediario del expresidente socialista.
Según la información analizada, Aldesa habría abonado 127.000 euros entre 2021 y 2023 a esa sociedad por servicios de consultoría e intermediación internacional. La compañía no figura como investigada en la causa, pero su aparición en el informe policial y esos pagos a la sociedad vinculada a Martínez la han situado dentro del entorno empresarial relacionado con Zapatero.
Las investigaciones judiciales y policiales atribuyen a Julio Martínez un papel de intermediación en operaciones desarrolladas entre España, Venezuela, Panamá y República Dominicana. Además, relacionan a varios empresarios de ese círculo con negocios petroleros en Venezuela, proyectos de infraestructuras en América Latina y operaciones en las que también participaron grupos estatales chinos interesados en sectores estratégicos.
La conexión de Puentes y Calzadas con ese mismo entorno se produce a través del empresario chino Fangyong Du. Diversas publicaciones le han atribuido un papel destacado en la adquisición de la constructora por parte de CCCC y en la expansión de intereses empresariales chinos vinculados al expresidente en España. La UDEF, además, habría detectado pagos a Zapatero desde sociedades relacionadas con Du, una figura que el CNI llegó a asociar con actividades de influencia favorables a Pekín.
El informe del IPEF subraya que la presencia de capital estatal chino en la contratación pública española se concentra de forma especialmente visible en estas dos constructoras. Desde su adquisición por CRCC y CCCC, Aldesa y Puentes y Calzadas han logrado importantes adjudicaciones en sectores sensibles de la infraestructura nacional, compitiendo incluso con grandes multinacionales españolas.
La evolución de ambas empresas desde 2020 muestra el avance de grupos estatales chinos en obras públicas financiadas con recursos nacionales y europeos. Según el análisis, los contratos de ADIF, las carreteras, la reconstrucción de infraestructuras dañadas por la riada y los proyectos ferroviarios estratégicos explican buena parte de los más de 550 millones de euros adjudicados a Aldesa y Puentes y Calzadas en los últimos años.