El organismo separatista Consell de la República ha sorprendido con una propuesta insólita: que Cataluña adopte un huso horario propio distinto al del resto de España. Su presidente, Jordi Domingo, plantea que separatistas, partidos, entidades y autónomos trabajen con la hora de Greenwich en lugar de la de Europa Central, que rige en la península.
Domingo ha defendido en una entrevista en Vilaweb que este cambio tendría «una potencia extraordinaria» y ha preguntado: «¿Por qué no cambiamos la hora los catalanes? ¿Por qué no nos ponemos al meridiano que nos toca de Greenwich?».
Sectores del independentismo llevan tiempo argumentando que el actual huso horario español es un «legado del franquismo» y que lo coherente sería adoptar la hora de Greenwich, además de crear un factor diferencial frente al resto de España. Sin embargo, para que la iniciativa de Domingo prosperase sería necesario que el propio Consell, la ANC, Òmnium y los partidos independentistas asumieran el nuevo huso horario en sus actividades, algo que hoy por hoy resulta inviable.
El presidente del Consell admite que la propuesta es minoritaria, pero sostiene que «si 200.000 personas nos cambiamos el horario, actuamos y les acabamos obligando a distinguir entre el horario español y el catalán, hemos ganado». En una región de más de ocho millones de habitantes, confiar la independencia a que apenas un 2,4% adopte un gesto simbólico refleja el aislamiento de la entidad. Domingo incluso apela a los autónomos y pymes para empujar la idea y presume de que «a los extranjeros también les podemos decir que el horario catalán es otro«.
La entrevista también revela otro proyecto del Consell que avanza a paso lento: el Fons Nacional Català. Anunciado este verano como un gran fondo de inversión para ahorradores catalanes con sede en el extranjero, Domingo reconoce ahora que será a muy largo plazo y que sólo espera dejarlo «encarrilado» al final de su mandato.