El exprocurador del PSOE por Soria Ángel Hernández ha sido condenado a un año y nueve meses de prisión tras admitir ante el tribunal que amenazó a su expareja, una agente de la Policía Nacional, y golpeó la puerta de su vivienda en febrero de 2024. La sentencia, dictada este miércoles, llega después de que las partes alcanzaran un acuerdo y el acusado reconociera los hechos durante la vista oral.
El fallo judicial le impone además la prohibición de acercarse a la víctima durante tres años, la inhabilitación para portar armas y la obligación de participar en un curso de reeducación en materia de violencia de género. Deberá indemnizar a su expareja con 3.727 euros por los daños ocasionados.
El tribunal le considera responsable de cuatro delitos: maltrato, vejaciones injustas, atentado contra la autoridad y lesiones. Según fuentes judiciales, el reconocimiento de los hechos permitió reducir la pena de prisión. Hernández justificó su decisión asegurando que su intención era «poner fin a este circo mediático», aunque insistió en que sigue creyendo que no cometió ningún delito y que únicamente «llamó a la puerta» de la víctima.
Los hechos que dieron origen al proceso ocurrieron el pasado mes de febrero, cuando el entonces procurador fue arrestado tras un altercado frente al domicilio de su pareja sentimental. De acuerdo con el atestado policial, Hernández profirió amenazas y golpeó la puerta de la vivienda, lo que provocó la intervención de una patrulla de la Policía Nacional. Los agentes procedieron a su identificación y traslado a comisaría, aunque antes tuvo que ser conducido a un centro hospitalario debido a su estado de agitación y nerviosismo.
Pocas horas después de su detención, el político decidió renunciar a todos sus cargos públicos y abandonar la militancia socialista. Su dimisión como procurador en las Cortes de Castilla y León se produjo de manera inmediata, al igual que su baja del PSOE, en un intento de evitar mayor repercusión mediática sobre el partido.