El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso, habría rechazado el contenido del teléfono móvil de Pedro Sánchez, hackeado por el régimen marroquí con la herramienta de software espía Pegasus, ya que «no interesaba porque era un problema para Marruecos«. Así lo revela este miércoles el diario Abc.
Los hechos ocurrieron, según detalla el citado medio, en octubre de 2024, cuando un emisario del que fuera número dos de los servicios secretos marroquíes, Mehdi Hijaouy, se puso en contacto con Alonso (a quien conocía desde hacía años) para ofrecerle dicha información a cambio de que se paralizara el proceso de extradición a Marruecos de Hijaouy por un presunto delito de estafa, que se tramitaba en ese tribunal.
El espía marroquí, que se encontraba detenido en el momento de realizarse dicho contacto, se daría a la fuga meses después, en febrero de 2025, estando actualmente en paradero desconocido, aunque fuera de Europa, ya que teme por su vida y la de su familia, según apunta la noticia.
Ante el rechazo a la información «de extrema sensibilidad» que Hijaouy ponía encima de la mesa, y que contenía más de 2,6 gigas de datos extraídos del teléfono del presidente del Gobierno español, el ex espía consideró que dichos movimientos suponían «la constatación del servilismo del Gobierno de España ante Marruecos«.