El Ministerio del Interior desmanteló en 2025 el grupo Ares, una unidad de la Guardia Civil especializada en seguridad aérea operativa desde hacía una década en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, después de que sus agentes concluyeran una investigación sobre presuntas irregularidades atribuidas a la aerolínea Plus Ultra, según informa este domingo The Objective.
El equipo, integrado por media docena de agentes de la Unidad Fiscal y de Fronteras, fue creado para analizar incidencias vinculadas con la seguridad aérea, el cumplimiento de la normativa operativa y posibles delitos asociados a la actividad de compañías aéreas. Su ámbito de actuación incluía presuntas falsificaciones documentales, irregularidades administrativas y vulneraciones de protocolos de seguridad.
Las investigaciones se centraron en varios vuelos operados entre 2022 y 2025 por la compañía hispano-venezolana Plus Ultra. Entre ellos figuraban un trayecto Caracas-Madrid de enero de 2023 que realizó un aterrizaje de emergencia en Tenerife, un vuelo Madrid-Malabo de noviembre de 2023 y una ruta Madrid-Bogotá de agosto de 2024. Según la investigación interna elaborada por los agentes, algunos de estos vuelos habrían registrado un sobrepeso significativo durante las maniobras de aterrizaje, circunstancia que, de acuerdo con las fuentes consultadas, habría comprometido las condiciones de seguridad operacional.
El vuelo Madrid-Malabo fue considerado especialmente relevante por los investigadores debido a que el aparato habría despegado con cerca de diez toneladas por encima del peso autorizado. El informe final elaborado por el grupo Ares concluyó, según las fuentes consultadas, con indicios «sólidos y claros» de posibles irregularidades. El expediente fue remitido posteriormente a la Fiscalía Provincial de Madrid, que consideró insuficientes las pruebas existentes para iniciar actuaciones penales. Tras ello, la documentación fue derivada a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) para su eventual tramitación administrativa.
Fuentes próximas al caso sostienen que la unidad Ares contactó con AESA en marzo de 2025 para coordinar una reunión sobre el contenido de la investigación. Días después, la Guardia Civil acordó el desmantelamiento del grupo especializado, lo que dejó el expediente sin continuidad operativa conocida.
Desde entonces, no consta la apertura formal de diligencias judiciales ni la imposición de sanciones administrativas contra la aerolínea por estos hechos. Plus Ultra ha señalado que la compañía no ha recibido ninguna resolución sancionadora relacionada con las actuaciones investigadas.