El Gobierno de Pedro Sánchez informó a Delcy Rodríguez de que los servicios de inteligencia españoles seguían de cerca los movimientos de Hugo Armando Carvajal, conocido como ‘El Pollo’, en pleno pulso con Estados Unidos por su detención y extradición. Así lo sostienen fuentes conocedoras de las conversaciones mantenidas en aquel momento entre el Ejecutivo español y el entorno del régimen venezolano.
Según ha adelantado El Español, la entonces vicepresidenta de Venezuela recibió información precisa sobre la localización y la situación del exjefe de la inteligencia militar chavista, considerado una figura clave por el volumen de datos sensibles que manejaba tras romper con el régimen de Nicolás Maduro.
El papel de intermediación lo desempeñó el empresario Víctor de Aldama, cuyos mensajes fueron localizados posteriormente por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil en su teléfono móvil. En esos intercambios, Delcy Rodríguez y Aldama abordaban las gestiones realizadas con el entonces ministro José Luis Ábalos para frenar la entrega de Carvajal a las autoridades estadounidenses.
De hecho, uno de los principales objetivos del viaje de Delcy Rodríguez a Madrid en enero de 2020 fue negociar personalmente con el Gobierno español el futuro del exgeneral venezolano. Durante su controvertida escala en el aeropuerto de Barajas, la dirigente chavista trasladó su preocupación por Carvajal y solicitó que se evitara su extradición a Estados Unidos, además de reclamar que se mantuviera un control estrecho sobre sus movimientos.
Carvajal había sido arrestado en España en abril de 2019 en virtud de una orden internacional emitida por Estados Unidos por presuntos delitos de narcotráfico. Sin embargo, meses después, y pese a que la Audiencia Nacional había avalado su entrega, logró fugarse, dando lugar a una versión oficial que sostenía que su paradero era desconocido hasta su nueva detención en Madrid en 2021.
Los mensajes intervenidos por la Guardia Civil contradicen esa tesis. En una conversación mantenida el 6 de noviembre de 2020 a través de Signal, una aplicación de mensajería cifrada, Delcy Rodríguez —identificada con un alias— y Aldama intercambian mensajes que apuntan a que Carvajal estaba localizado y bajo seguimiento permanente.
En uno de esos intercambios, Rodríguez expresa su rechazo a cualquier apoyo al exjefe de inteligencia, al que se refiere de forma despectiva, y advierte de posibles consecuencias si continuaba actuando desde España. Aldama, por su parte, le responde tras reunirse con Ábalos, confirmándole que el Centro Nacional de Inteligencia tenía a Carvajal vigilado y que la situación era considerada extremadamente delicada dentro del Gobierno.
La conversación revela, según las fuentes consultadas, que el Ejecutivo español era plenamente consciente del alcance político y judicial del caso y de la presión internacional existente. También refuerza la idea de que la figura de Carvajal fue tratada como un asunto sensible en la interlocución entre el chavismo y el Gobierno de Sánchez, en un momento marcado por tensiones diplomáticas y negociaciones discretas.