Una concejal del Partido Popular en Móstoles abandonó su acta y se dio de baja del partido tras denunciar internamente haber sufrido acoso por parte del alcalde, Manuel Bautista, y comprobar que la dirección regional no sólo no investigó los hechos, sino que trató de disuadirla de acudir a la justicia, según detalla El País. Según la documentación presentada ante los órganos internos del partido, el Partido Popular en Madrid optó por una estrategia de contención y silencio para evitar un escándalo público en plena etapa postelectoral.
La edil, funcionaria del Estado y con una larga trayectoria profesional al margen de la política, se incorporó de forma activa al PP local en 2022 y acabó formando parte de la candidatura municipal. Según su denuncia, durante la campaña electoral el entonces candidato intensificó el trato personal con insinuaciones y comentarios de carácter sexual que ella rechazó de forma expresa. A partir de ese momento, relata, comenzó un proceso de aislamiento, pérdida de funciones y humillaciones dentro del Ayuntamiento.
Ante la degradación progresiva de su situación, la concejala acudió en repetidas ocasiones a la dirección del partido en busca de amparo. Lo que encontró, siempre según su versión documentada, fue una negativa sistemática a activar ningún protocolo y una presión constante para no denunciar. En varias reuniones celebradas en Génova, sede nacional del PP, cargos del PP de Madrid le advirtieron de que una denuncia judicial “no le beneficiaría” y le recomendaron “no hacer nada” para protegerse.
Entre quienes gestionaron el caso figura Ana Millán, vicesecretaria de Organización del partido en Madrid, que según los escritos presentados llegó a trasladarle que el amparo del PP pasaba por apartar de su mente cualquier acción legal. También participó Alfonso Serrano, secretario general del PP de Madrid, quien planteó el problema como un conflicto personal mal resuelto y cuestionó que la edil acudiera al partido sin proponer una “solución”.
Tras meses de tensión y sin respaldo alguno, la edil terminó entregando su acta y abandonando el partido en otoño de 2024. Posteriormente acudió a la justicia por el borrado de su correo electrónico, desde el que se habían enviado las peticiones de auxilio a la dirección regional. Paralelamente, presentó un extenso escrito ante el Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP denunciando acoso sexual y laboral, así como la actuación de la cúpula madrileña del partido.
El procedimiento interno quedó finalmente archivado. El PP sostiene que no halló pruebas suficientes, pese a que la denunciante aportó nombres de testigos que no fueron llamados a declarar. Manuel Bautista continúa como alcalde de Móstoles, mientras la exconcejala ha regresado a su vida profesional fuera de la política tras denunciar lo que considera una doble victimización: primero por el acoso y después por el silencio de su propio partido.