La Guardia Civil investiga un doble crimen ocurrido en la localidad castellonense de Xilxes tras el hallazgo de los cadáveres de una mujer y su hija menor en el interior de su vivienda. La Policía Judicial mantiene abiertas todas las líneas para esclarecer lo sucedido y determinar la autoría de los hechos.
El descubrimiento tuvo lugar en la tarde de este martes, cuando el padre de la menor y expareja de la mujer accedió al domicilio familiar. Según fuentes de la investigación, fue él quien alertó a las autoridades después de encontrarse los cuerpos. Al parecer, el hombre acudió al inmueble tras recibir en su teléfono móvil una imagen enviada por WhatsApp en la que aparecía su hija. Los cadáveres llevaban ya un tiempo en la casa.
Los investigadores apuntan que ambas presentaban indicios de haber sido degolladas, aunque la autopsia será clave para confirmar las circunstancias exactas de la muerte. Las víctimas, de nacionalidad española, pertenecían a una conocida familia del municipio y tenían discapacidad auditiva.
Por el momento no se ha identificado al autor o autores, pero las primeras pesquisas se centran en el entorno más cercano de las fallecidas. Según las mismas fuentes, tiempo atrás habrían recibido amenazas por parte de un familiar. Además, existían antecedentes de violencia en el ámbito doméstico: el hombre tenía en vigor una orden de alejamiento de 300 metros hasta el año 2027 y la mujer figuraba en el sistema de protección VioGén.
La Guardia Civil trabaja ahora en la recopilación de pruebas y testimonios para reconstruir lo ocurrido. El caso ha causado una gran conmoción en la localidad, donde el Ayuntamiento ha decretado tres jornadas de luto oficial. Asimismo, se ha convocado un minuto de silencio este miércoles en señal de duelo.
El alcalde, Ismael Minguet, se desplazó hasta el lugar de los hechos y expresó la consternación del municipio. «Xilxes es un pueblo tranquilo. Debemos permitir que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desarrollen su labor para aclarar este trágico suceso», afirmó.
Este doble asesinato se produce apenas un día después de otro crimen machista en la provincia, el de una enfermera en Benicàssim presuntamente a manos de su exmarido, que acudió al centro sanitario donde trabajaba para acabar con su vida.