«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
italia y españa, los países más afectados

La amenaza de la inmigración ilegal en Europa en cifras: más de 1,35 millones en sólo los últimos cinco años

Inmigrantes ilegales. Redes sociales

Europa enfrenta una amenaza considerable con la inmigración ilegal. En el último lustro, de 2020 a julio de 2025, más de 1.35 millones de inmigrantes han cruzado ilegalmente las fronteras de la Unión Europea (UE), según datos de Frontex y ACNUR consultados por LA GACETA. Esta cifra equivaldría a la población entera de un país como Estonia o a una ciudad como Milán. Estás cifras resaltan la intensa presión sobre los recursos, infraestructuras y la cohesión social, destacando la urgencia de políticas más efectivas para manejar esta presión migratoria sin precedentes.

Comparado con periodos anteriores, este lustro supera notablemente los niveles previos, con un total que duplica algunos quinquenios pasados. Los picos incluyen casi 380.000 entradas ilegales en 2023 y 330.000 en 2022, mientras que en 2020 fueron alrededor de 125.000 debido a las restricciones por la crisis sanitaria. En 2021 se contabilizaron más de 200.000, en 2024 casi 239.000 y en 2025 ya se han rozado los 76.000 en los primeros seis meses del año. Aunque hay variaciones anuales, el acumulado refleja una tendencia persistente que cuestiona la eficacia de las estrategias actuales de la UE.

Los países más afectados incluyen Italia, con más de 450.000 llegadas ilegales principalmente por mar, saturando sus costas y servicios públicos; España, que ha registrado alrededor de 250.000 entradas ilegales en los últimos cinco años, situando a las Islas Canarias como puerta principal; y Grecia, que ha recibido más de 180.000 inmigrantes ilegales en el último lustro, con islas como Lesbos bajo estrés continuo. Otros como Polonia y Hungría han gestionado bien sus rutas terrestres, pero el impacto desigual exige mayor determinación.

Por rutas, las nacionalidades destacan patrones claros: en el Mediterráneo Central (hacia Italia), predominan tunecinos, bangladesíes y egipcios. En el Mediterráneo Oriental (Grecia y Chipre) se ven más sirios, afganos e incluso gazaties. La ruta del Atlántico (España) atrae malienses, senegaleses y marroquíes en la actualidad. Y en Los Balcanes, sirios y afganos son los más comunes.

Este volumen subraya la necesidad de unas fronteras más seguras, si bien países como Italia han caminado hacia ello en los últimos años, aún existe mucho que hacer en países como España, que en estos momentos es uno de los principales objetivos de las mafias de la inmigración ilegal.

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