El accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), que provocó la muerte de 46 personas hace un mes, ha vuelto a poner el foco sobre el mantenimiento de la red ferroviaria gestionada por ADIF. Las primeras investigaciones, como ha publicado LA GACETA, apuntan a la rotura de una soldadura en la vía, en un tramo parcialmente renovado en mayo de 2025, aunque conservaba secciones antiguas.
En paralelo, los datos de ejecución presupuestaria de ADIF en 2024 revelan un desfase significativo, según The Objective. La entidad destinó 1.193,4 millones de euros a labores de conservación de la red de alta velocidad y convencional, pero solo se ejecutaron 1.062,5 millones, un 11% menos de lo previsto y un desfase de 130,9 millones de euros.
El administrador ferroviario, dependiente del Ministerio de Transportes de Óscar Puente, destaca que, aunque la inversión ejecutada superó los mil millones por primera vez, el grado de ejecución quedó en un 89%, por debajo de la previsión interna del 95-98%. La inversión por kilómetro fue de 68.000 euros, lo que supone un aumento de más de 23.000 euros por kilómetro respecto a 2017.
El presupuesto total de inversiones de ADIF en 2024 alcanzó los 4.491,5 millones de euros. De esa cantidad, 2.459 millones correspondieron a ADIF Alta Velocidad, y 2.032,5 millones a la red convencional. Estas partidas se dirigieron a nuevas líneas, la expansión de la alta velocidad, la mejora de conexiones de mercancías y la modernización de grandes estaciones en nodos de movilidad.
Más allá del mantenimiento, las inversiones totales ejecutadas por ADIF en 2024 ascendieron a 4.491,5 millones de euros, un 32% más que en el ejercicio anterior y un 158% por encima de los importes de 2018. De esa cantidad, 2.459 millones correspondieron a ADIF Alta Velocidad, mientras que 2.032,5 millones fueron ejecutados por ADIF en el resto de actuaciones.
El contexto general de la inversión pública en infraestructuras también refleja desviaciones. De acuerdo con la Liquidación del Presupuesto del Estado de 2024 elaborada por la Intervención General de la Administración del Estado, el conjunto del Estado ejecutó en torno al 77% de los más de 38.700 millones presupuestados para inversiones reales y transferencias de capital. Ello implica que cerca de 9.000 millones consignados para infraestructuras —incluidas presas, carreteras y red ferroviaria— no se materializaron en actuaciones efectivas.
Técnicos del ámbito ferroviario vienen señalando desde hace años la existencia de balasto degradado, drenajes insuficientes y elementos de vía que requieren renovación, especialmente en tramos con mayor antigüedad y presión de tráfico.