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primer aniversario de su asesinato

La familia del sacristán Diego Valencia: «Que el Señor se apiade de quienes generan tanto mal en el mundo»

El féretro del sacristán Diego Valencia sale a hombros de la Iglesia de La Palma, en Algeciras (Cádiz), tras la misa funeral. Europa Press

La mujer e hijos del sacristán Diego Valencia, asesinado en el ataque yihadista contra la Iglesia de Nuestra Señora de Palma en Algeciras el 25 de enero de 2023, han emitido un comunicado, con motivo del primer aniversario del asesinato, en el que agradecen el apoyo y cariño recibido durante estos meses.

«Este jueves, se cumple un año de la muerte de nuestro padre y esposo, Diego Valencia. Han sido doce duros meses en los que toda la familia ha añorado su figura, y recordado las fatales circunstancias en las que falleció. Lo hemos hecho desde el recogimiento que nos demandaba nuestro estado de ánimo, si bien hemos sido conscientes en todo momento, del apoyo que amigos y personas desconocidas nos han hecho llegar. Es el momento de agradecer a todos ellos su generosa cercanía y desinteresada solidaridad, sin las que, sinceramente hubiera sido difícil soportar el dolor generado.

En nombre de la familia, queremos hacer extensible nuestro agradecimiento al Obispado de Cádiz y Ceuta, medios de comunicación y al conjunto de la ciudadanía y autoridades, quienes nos trasladaron de forma unánime su pesar por el fallecimiento de Diego, y le rindieron cariñosos y póstumos homenajes en su memoria.

Estamos seguros de que nuestro ser querido descansa amparado por la Virgen de la Palma, bajo cuyas imágenes trabajó años como sacristán de dicha Iglesia.

Que la infinita misericordia de Nuestro Señor se apiade de quienes generan y han generado tanto mal en el mundo, porque como nos enseñó Jesucristo Crucificado, no son conscientes de sus actos. Por encima de ellos, queda la Obra de Dios y de las personas que, como nuestro querido y amado Diego, dedican su vida a poner en práctica la palabra del Señor, desde la fe, la esperanza y la caridad.

Por último, queremos reiterar nuestro agradecimiento a las innumerables muestras de cariño, como prueba y demostración de que su vida y la de tantas otras personas pertenecientes a la Iglesia, estuvo y está cargada de sentido.

De nuevo, gracias a todos«.

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