Yolanda Ramos, madre de Noelia Castillo, la joven de 25 años que recibió la eutanasia el pasado 26 de marzo en el centro sociosanitario Sant Camil de Sant Pere de Ribes, ha denunciado públicamente el proceso que terminó con la muerte de su hija y ha asegurado que no padecía ninguna enfermedad terminal ni recibió tratamiento psiquiátrico adecuado.
En un vídeo difundido en TikTok, la madre sostiene que Noelia sufría trastornos mentales, concretamente TLP y TOC, pero insiste en que eran patologías tratables. «Mi hija no tenía ninguna enfermedad terminal. Tenía toda una vida por delante«, afirma. Según explica, a la familia se le trasladó que se trataba de enfermedades que podían mejorar con el tiempo.
Ramos asegura que su hija no recibió atención ni en el ámbito psiquiátrico ni en el sociosanitario antes de que se autorizara la eutanasia. Relata además que se perdió una oportunidad de intervención cuando el padre firmó el alta en un centro psiquiátrico sin su conocimiento. «Ahí perdimos la oportunidad», señala.
La madre también cuestiona la existencia de un sufrimiento físico extremo, uno de los elementos que la ley contempla para autorizar la eutanasia. En su relato, afirma que Noelia comenzó a tomar morfina y, posteriormente, parches de fentanilo, apenas semanas antes del procedimiento. «No tenía dolor crónico, porque no era verdad«, sostiene.
Uno de los aspectos que más critica es la exclusión de la familia en la decisión final. Al tratarse de una persona mayor de edad, asegura que no pudo acceder a su historial clínico ni intervenir en el proceso. «Una persona con una enfermedad mental no puede decidir por sí sola. Yo, como madre, tengo que velar por el bien de mi hija», afirma.
La decisión quedó en manos del comité de garantía, el órgano encargado de validar estos procedimientos. Ramos cuestiona que este tipo de instancias puedan autorizar la muerte de una persona con trastornos mentales sin la participación de la familia.
En su intervención, la madre también lanza un mensaje político y pide la derogación de la ley de eutanasia. «No quiero que haya más Noelias. Esta ley tiene que desaparecer completamente«, afirma.
Además, anuncia su intención de impulsar una fundación con el nombre de su hija para ayudar a personas con enfermedades mentales y discapacidad, aunque reconoce que no dispone de medios suficientes en este momento.