El regreso de Juan Carlos Monedero a la Universidad Complutense de Madrid ha provocado un terremoto en el tranquilo campus de Somosaguas. El fundador de Podemos, apartado durante seis meses por una denuncia de acoso sexual presentada por una alumna, ha vuelto a dar clase en la Facultad de Ciencias Políticas, donde su presencia ha generado un profundo malestar entre los estudiantes. Varios de ellos han presentado escritos para rechazar su reincorporación y exigir un cambio de profesor.
Desde hace semanas, Monedero imparte Política Comparada, asignatura de segundo curso del Grado en Relaciones Internacionales. Según ha podido confirmar La Razón y corroboran fuentes internas, figura como profesor número dos de la materia, compartiendo docencia con otro compañero. Sin embargo, su reaparición no ha pasado desapercibida entre el alumnado, que considera su regreso «fuera de lugar» dada la gravedad de las acusaciones que aún pesan sobre él.
Fuentes del departamento explican que Monedero cumplió una sanción de seis meses sin empleo ni sueldo, y que su reincorporación se ha producido antes de que la universidad cierre definitivamente el expediente que tiene abierto. La Complutense prevé resolver su caso antes del segundo semestre, ya que el exdirigente de Podemos tiene asignadas nuevas materias a partir de enero y debe decidirse si podrá o no impartirlas.
Mientras tanto, los estudiantes de Política Comparada han decidido formalizar su protesta por escrito, reclamando a los responsables académicos un sustituto. El rechazo a la figura del cofundador de Podemos, aseguran, es generalizado, aunque muchos prefieren mantener el anonimato por miedo a represalias.
No solo los alumnos, sino también varios docentes del centro, cuestionan abiertamente su regreso. Algunos de ellos coinciden con las acusaciones vertidas por la estudiante que lo denunció el pasado enero, y señalan que las actitudes de Monedero hacia las mujeres son conocidas en los pasillos de la facultad. Pese a todo, muchos profesores optan por el silencio, conscientes de que el exasesor de Pablo Iglesias sigue contando con apoyos dentro de la Complutense, donde lleva más de tres décadas ejerciendo. «Siempre sale de rositas, pase lo que pase», lamenta una fuente universitaria.
Durante los meses en que Monedero estuvo apartado, el campus vivió un periodo de calma. El expediente disciplinario avanzaba en silencio y los estudiantes disfrutaban de un clima de normalidad. Sin embargo, su regreso ha devuelto la tensión al entorno académico, generando lo que varios alumnos califican como una «alarma universitaria» por la rapidez y la naturalidad con que la dirección ha gestionado su reincorporación.
El caso estalló en febrero, cuando la Universidad confirmó que había abierto una «información reservada confidencial» tras la denuncia presentada por una alumna. En aquel momento, Monedero pidió la baja laboral y la Complutense emitió un comunicado reconociendo la «preocupación» entre el alumnado. En consecuencia, se decidió que dejara de impartir las clases de «Teoría Política Contemporánea» y «Teoría y Práctica de las Democracias» hasta nueva orden.
Esa preocupación, lejos de disiparse, se ha multiplicado. Aunque Monedero no ha recuperado las mismas asignaturas, su presencia como segundo tutor en otra materia ha reavivado el enfado de los estudiantes. Muchos de ellos exigen que la universidad acelere la resolución del expediente y adopte medidas claras para evitar que el fundador de Podemos vuelva a las aulas mientras siga bajo investigación.
Por su parte, la Fiscalía archivó el caso, al considerar que los hechos denunciados no constituían delito penal. La decisión devolvió la responsabilidad a la Universidad Complutense, que más de diez meses después aún no ha tomado una decisión definitiva sobre el futuro académico del profesor.