«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
según un estudio de funcas

Los inmigrantes extracomunitarios no compensan la caída de ingresos por envejecimiento y aportan menos IVA que los hogares españoles

Familias de inmigrantes en Alemania. Redes sociales

España afronta el envejecimiento de su población con un aumento sostenido de la inmigración, pero este modelo no garantiza sostener los ingresos públicos. Un estudio de la Funcas concluye que los hogares inmigrantes aportan menos al IVA que los españoles y que, en términos medios, no compensan la caída de recaudación asociada al envejecimiento.

Según el informe, el 85,4% de la recaudación del IVA procede de hogares nativos, frente al 14,6% de los inmigrantes. Esta contribución se sitúa 2,1 puntos por debajo de lo que correspondería a su peso demográfico. En términos absolutos, la diferencia media de recaudación es de unos 450 euros anuales por hogar, que asciende a 850 euros si se analizan sólo los menores de 65 años, donde se concentra la población extranjera.

El estudio identifica dos factores clave que explican esta brecha: el menor nivel de gasto y una composición del consumo distinta. Los hogares españoles gastan más que los inmigrantes extracomunitarios, que constituyen la principal fuente de llegadas. Por ejemplo, en la franja de 40 a 49 años, el gasto medio anual de los nacidos en España alcanza los 29.700 euros, frente a los 26.574 euros de los procedentes de fuera de la Unión Europea.

A esta diferencia se suma el destino del gasto. Los hogares extracomunitarios destinan un 21,1% de su presupuesto a alquiler y gastos fijos, una partida exenta de IVA, mientras que los españoles concentran más consumo en bienes y servicios gravados, como hostelería, carburantes o alimentación. Esta estructura reduce la capacidad recaudatoria del impuesto.

El contexto demográfico agrava el problema. A comienzos de 2025, el 19,2% de la población residente en España había nacido en el extranjero, de los cuales un 16% procedía de países extracomunitarios. Sin embargo, el envejecimiento de la población nativa reduce de forma estructural la recaudación por IVA, ya que el gasto disminuye a partir de los 60 años y se orienta hacia productos con tipos reducidos.

Funcas advierte de que, a políticas constantes, el pago medio de IVA por hogar caerá un 3,1% hasta 2040 debido a la composición demográfica. Aunque el número total de hogares aumentará y elevará la recaudación agregada un 15,4%, el ingreso por unidad familiar seguirá debilitándose.

El informe es claro en su conclusión: «En promedio por hogar, la inmigración no tiene actualmente potencial para compensar la pérdida de ingresos derivada del efecto envejecimiento». Incluso apunta que los hogares inmigrantes menores de 65 años presentan patrones de recaudación similares a los de los españoles mayores de 70, lo que cuestiona su papel como solución fiscal.

Este escenario introduce un elemento de presión adicional sobre el sistema público de pensiones y obliga a replantear el diseño de las políticas públicas. El impacto final dependerá de si el gasto de los hogares inmigrantes converge con el de los españoles o si, por el contrario, se mantiene la actual brecha que limita su aportación fiscal.

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