La corporación pública Radiotelevisión Española destinó 41.667,26 euros a la producción y retransmisión del Concert-manifest x Palestina, celebrado el 29 de enero en el Palau Sant Jordi. El evento, emitido en directo a través de La2, Radio3 y 2Cat, ha generado polémica tras conocerse que la promotora está vinculada, según un observatorio israelí, a entidades próximas a organizaciones consideradas terroristas.
La información, adelantada por The Objective a partir de documentación oficial del Portal de Transparencia, detalla que el coste se dividió entre recursos internos (31.903,05 euros) y externos (9.764,21 euros). Dentro de los primeros, RTVE destinó 28.397,90 euros a personal y 3.505,15 a medios técnicos. En cuanto a los gastos externos, se incluyeron partidas como alquiler de iluminación, transporte, restauración, servicios profesionales y seguridad.
El concierto reunió a artistas como Amaia, Bad Gyal, Morad o Fermín Muguruza, entre otros, y contó con la intervención sorpresa de la cantante Rosalía. También participó el entrenador del Manchester City, Josep Guardiola.
El evento fue organizado por una promotora que, según el observatorio israelí NGO Monitor, colabora con colectivos vinculados directa o indirectamente con el Frente Popular para la Liberación de Palestina y Hamás, ambas consideradas organizaciones terroristas por la Unión Europea, Estados Unidos y el Reino Unido.
Según este informe, parte de los fondos recaudados podría acabar en manos de entidades relacionadas con estas organizaciones. Entre ellas, se citan colectivos como Union of Agricultural Work Committees, Addameer, Al-Mezan o Al-Haq, todos ellos señalados por Israel o por autoridades estadounidenses por sus presuntos vínculos con el entramado del FPLP o Hamás.
Además, la recaudación se canalizaría a través de la red Palestinian Performing Arts Network (PPAN) y de una entidad catalana denominada Novacy, también señalada por Israel por su actividad y por recibir subvenciones públicas europeas y españolas.
RTVE ha defendido su participación en el evento alegando que los derechos de retransmisión fueron cedidos gratuitamente por la Fundació Primavera Sound, con el objetivo de dar mayor difusión a una iniciativa que, según el ente público, tenía fines humanitarios. En una nota oficial, la corporación aseguró que los fondos «van a ir destinados a organizaciones de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza».
El precio de las entradas osciló entre los 25 y los 45 euros, y desde el Ayuntamiento de Barcelona se indicó que los beneficios se destinarían a apoyar espacios culturales palestinos, con mecanismos de auditoría externa para garantizar la transparencia. Sin embargo, las advertencias del observatorio israelí introducen dudas sobre el destino final de esos fondos y reabren el debate sobre el uso de recursos públicos en eventos con implicaciones políticas y posibles conexiones con redes bajo vigilancia internacional.