'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Así está ganando Urkullu la batalla internacional al Gobierno del PP

Mientras Puigdemont fue rechazado por los actores internacionales, el lehendakari vende el denominado derecho a decidir de los vascos a Juncker y embajadores de la UE. ¿El Estado? Mirando hacia otro lado ante este nuevo y sigiloso frente.

El Ejecutivo del PP ha puesto fin años después al continuo despilfarro de dinero público que la Generalitat se fundía en la promoción de su fracasado ‘procés’. En el marco del ya difunto Diplocat, tanto Artur Mas como Carles Puigdemont inauguraron ‘embajadas’ y delegaciones diplomáticas en varias capitales del mundo.
Usurpando las funciones del Estado -a quien compete íntegramente la acción exterior- los separatistas intentaron recabar apoyos fuera de nuestras fronteras. Pero la idea de romper España no cuajó. Lo único que consiguieron los indepes fue el apoyo de sus homólogos flamencos y una foto de Maduro con una estelada.
Ya lo confesó el exministro Margallo hace unas semanas: ‘Debemos muchos favores’. El extitular de Exteriores siempre defendió que la partida contra el separatismo se jugaba fuera de casa y desgranó un par de ejemplos de nuestras deudas pendientes, concretamente las que tenemos con Israel y Escocia.

Urkulu va ganando la batalla al PP

Y mientras el foco ha estado puesto exclusivamente sobre Cataluña ha habido otro movimiento de vocación en nuestro país que ha ganado poco a poco más presencia internacional.
Puigdemont llamó en numerosas ocasiones a la puerta de Bruselas y lo único que obtuvo fueron desaires y rechazo. Intentó reunirse con Juncker, con presidentes de los Estados comunitarios e incluso dar discursos en sede parlamentaria. Todo ello en vano.
Por el contrario, el lehendakari Urkullu sí ha conseguido proyectar la presencia internacional de la región vasca. Además de ofrecerse de mediador entre el Gobierno y el separatismo catalán, en su entrevista con Juncker tuvo la oportunidad de trasladarle las aspiraciones plurinacionales que anhela para España y su deseo de un mayor autogobierno.
También estuvo en Quebec en el mes de octubre, donde defendió el modelo de la región canadiense para plantear referéndums de autodeterminación. El Gobierno vasco enmarcó entonces la visita como un oportunidad para reforzar su idea de presentar a la provincia canadiense como «un modelo de conciliación de los principios de legalidad y democrático a través de una consulta legal y pactada«.
Allí se comprometió a estrechar lazos comerciales y culturales con al región y se declaór abiertamente independentista.

Recepción de embajadores

Su último periplo diplomático tuvo lugar este miércoles cuando se reunió en Madrid con diferentes embajadores de la Unión Europea. Ante ellos solicitó que se habilitaran «cauces legales» para que la región vasca y Cataluña puedan consultar a la ciudadanía sobre su futuro, si así lo deciden «de manera expresa y clara» sus instituciones parlamentarias.
En su encuentro con la diplomacia europea, Urkullu ha exigido avanzar en el reconocimiento jurídico-político de las realidades nacionales vasca o catalana y ha considerado necesario que, en el actual desencuentro territorial, se inicie una «nueva etapa» asentada en la voluntad de acuerdo y de pacto.
El lehendakari ha subrayado que «avanzar» en una solución política aconseja asumir esa cultura plurinacional y favorecer la defensa de la identidad de los pueblos.

La necesidad mutua con el PP

Y el Partido Popular mira para otro lado y, fiel a su estilo, opta por dejar el agua correr. No es casual, ya que ambas formaciones se necesitan. La filial vasca popular está apoyando los presupuestos regionales del PNV, favor que se cobró el año pasado Rajoy a nivel nacional.
Pero a raíz de la aplicación del 155 las relaciones se han enfriado y la puesta a punto de las cuentas del 2018 penden de un hilo. El presidente del PNV de Gipuzkoa, Joseba Egibar, ha advertido este jueves de que el apoyo de su partido a los Presupuestos Generales del Estado no se puede contemplar «en estas condiciones, hoy por hoy», ni como «mera hipótesis».
Egibar ha criticado, en una entrevista en Onda Vasca, el «juego» que realiza el Ejecutivo central al que ha acusado de «desestabilizar la política en Cataluña a través del 155» y de solicitar después los votos del PNV para «estabilizar» su propia posición en España.
«¿Esto de qué va?. Es absolutamente demencial. No tiene una equivalencia», ha denunciado Egibar, quien ha descartado que «en estas condiciones, hoy por hoy,» los jeltzales puedan apoyar los presupuestos del Estado.
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Urkullu exige que País Vasco y Cataluña puedan convocar referéndums

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