Las estancias vacacionales de Pedro Sánchez en el Palacio de las Marismillas, situado dentro del Parque Nacional de Doñana, han costado ya más de 100.000 euros tras cinco periodos de descanso. El gasto acumulado asciende a 101.494,15 euros, según dos resoluciones oficiales obtenidas al amparo de la Ley de Transparencia por el portal Libre Mercado.
Los documentos detallan importes, número de ocupantes y frecuencia de uso de esta residencia estatal entre 2018 y 2026. La información confirma que el enclave andaluz se ha consolidado como uno de los destinos habituales de descanso del presidente del Gobierno, junto a la residencia de La Mareta, en Lanzarote.
Cinco estancias por más de 101.000 euros
Las cuatro estancias anteriores a 2026 sumaron 97.945,59 euros, según los datos facilitados por Parques Nacionales. Entre el 6 y el 21 de agosto de 2019, el coste fue de 25.971,09 euros. Del 14 al 22 de agosto de 2020, la estancia ascendió a 23.449,50 euros. Entre el 27 de diciembre de 2021 y el 4 de enero de 2022, el gasto fue de 28.622,23 euros. Del 25 al 31 de marzo de 2024, el coste alcanzó los 19.902,77 euros.
La última estancia, desarrollada entre el 31 de marzo y el 4 de abril de 2026, tuvo un coste de 3.548,56 euros, muy inferior al de los periodos anteriores. Esa cifra se desglosa en 1.251,20 euros de alojamiento, 276,05 euros de manutención y 2.021,31 euros de transporte.
Doñana, residencia de descanso del presidente
Las resoluciones están firmadas por Javier Pantoja Trigueros, director de Parques Nacionales, y por Isabel León Palacios, directora del Departamento de Coordinación Técnica y Jurídica de la Presidencia del Gobierno. Según Parques Nacionales, en la estancia de 2026 se alojaron o atendieron cinco personas de la visita institucional, además de diez empleados de servicio y apoyo. Entre 2018 y 2025, Sánchez pasó cuatro periodos en el Palacio de las Marismillas.
En ese mismo periodo, sólo consta una visita de otra alta autoridad: la de la ministra para la Transición Ecológica, entre el 4 y el 6 de octubre de 2019. El dato refuerza la idea de que el enclave se ha convertido, en la práctica, en una residencia de descanso utilizada de forma preferente por el jefe del Ejecutivo.
Moncloa oculta el coste de la seguridad
Las resoluciones, sin embargo, dejan sin respuesta algunas de las partidas más sensibles. No se informa del volumen ni del coste del personal de seguridad desplegado durante las estancias.
La negativa se ampara en el artículo 14.1.a) de la Ley de Transparencia, relativo a posibles perjuicios para la seguridad nacional. Tampoco se aporta un desglose exhaustivo de todos los conceptos solicitados para 2026 más allá de alojamiento, manutención y transporte.
Además, no se cuantifican los salarios del personal de servicio ni los costes de los dos técnicos de la Unidad de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones que acompañaron el traslado del domicilio familiar.
En otras palabras: la cifra conocida supera los 100.000 euros, pero el coste real podría ser superior al no incluir algunos conceptos ocultos o no desglosados.
La Mareta, el otro refugio de Sánchez
El Palacio de las Marismillas no es el único destino estatal utilizado por Sánchez para sus descansos. El presidente también recurre de forma habitual a La Mareta, la residencia situada en Lanzarote. Informaciones previas de Libertad Digital han documentado estancias reiteradas desde al menos 2018.
En junio de 2022 se conoció que Patrimonio Nacional había destinado casi 150.000 euros al mantenimiento y acondicionamiento del complejo canario. Entre esas actuaciones figuraban obras ejecutadas en 2018, la instalación de una lavadora nueva, la renovación de la red digital, la compra de cámaras de vigilancia y el traslado de dieciséis cuadros.
También se incluyó un contrato de limpieza de 90.000 euros adjudicado en 2021, que contemplaba incluso el cuidado diario de las canchas de baloncesto.
Manutención sin desglose
En marzo de 2025 también trascendió que Moncloa se negó a facilitar el desglose de 12.934,02 euros cargados en concepto de manutención durante una estancia veraniega en La Mareta. El importe global de aquel periodo alcanzó los 28.163,80 euros, repartidos entre alojamiento, locomoción y comida y bebida.
La falta de transparencia sobre estos gastos ha alimentado las críticas al uso de residencias públicas para el descanso privado del presidente.
Además, en agosto de 2025 se recordó que Felipe VI autorizó en 2015 la cesión de La Mareta al Ministerio de Turismo con el objetivo de impulsar la promoción turística de España, no para convertirla en una residencia habitual de vacaciones del presidente del Gobierno.