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Tráfico ha decidido cerrar definitivamente ese paréntesis

Pere Navarro pide a la Guardia Civil que deje de ser flexible y multe a los coches sin baliza V16: las sanciones ascenderán hasta los 200 euros

El director general de Tráfico, Pere Navarro. Europa Press

Pere Navarro (DGT) pretende terminar de un plumazo con la prórroga que permite no llevar la baliza V16 en el coche y ha confirmado que la Guardia Civil volverá a sancionar a los conductores que no señalicen una avería o un accidente con este dispositivo obligatorio.

Con estas palabras, el director general de Tráfico pone fin a semanas de confusión normativa en las que el propio Ministerio del Interior había trasladado un mensaje de flexibilidad que chocaba frontalmente con lo que establece la ley. Desde el pasado 1 de enero, la normativa obliga a todos los vehículos a llevar la baliza luminosa V16, pero tanto Navarro como el ministro Fernando Grande-Marlaska habían insinuado públicamente que, de momento, no se impondrían multas.

Aquellas declaraciones generaron desconcierto no sólo entre los conductores, sino también entre los propios agentes encargados de vigilar el cumplimiento de las normas. Fuentes de la Guardia Civil reconocían que la situación era insostenible: el reglamento contemplaba sanción, pero los responsables políticos pedían mirar hacia otro lado sin fijar plazos ni criterios claros.

Durante ese periodo indefinido de tolerancia, nadie supo explicar cuánto iba a durar la excepción ni bajo qué condiciones se aplicaría. Una anomalía jurídica que dejó a miles de automovilistas en tierra de nadie y a los agentes sin instrucciones precisas.

Ahora, Tráfico ha decidido cerrar definitivamente ese paréntesis. Navarro ha dejado claro que ya no habrá margen de interpretación y que cualquier vehículo implicado en una incidencia que no utilice correctamente la baliza será sancionado conforme a la normativa vigente.

Conviene recordar que no llevar la V16 en el coche está castigado con una multa de 80 euros, considerada infracción leve, mientras que no usarla cuando es obligatoria eleva la sanción hasta los 200 euros y se califica como falta grave.

Con el final de esta moratoria de facto, la DGT busca recuperar la aplicación estricta de una norma que nunca dejó de estar en vigor y que ahora vuelve a aplicarse sin excepciones.

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