La Audiencia Nacional juzga esta semana a 17 acusados de presuntos delitos de enaltecimiento del terrorismo en un homenaje en Berango (Vizcaya) a un etarra que acababa de salir de prisión tras casi 19 años, en el que algunos de los asistentes alabaron que se mantuviera «firme en la defensa de la legitimidad de la lucha».
El tribunal de la Audiencia Nacional juzgará los hechos el próximo lunes 8 de junio y continuaría los días 15, 18, 24, 25 y 26 de junio, según consta en el calendario.
Los hechos se remontan al mes de marzo de 2022, cuando los acusados realizaron «actos de ensalzamiento del terrorismo de ETA y de sus miembros de manera pública y organizada» con el fin de «mantener viva la idea de que los métodos violentos de dicha organización terrorista siguen siendo válidos», según el escrito de acusación de la Fiscalía.
Por estos hechos, el Ministerio Fiscal pide para los 17 acusados penas de prisión de hasta dos años y nueve meses de prisión, así como multas económicas hasta 5.100 euros y la inhabilitación absoluta e inhabilitación especial para profesión u oficio educativo en el ámbito docente, deportivo y de tiempo libre por 15 años como máximo.
El Ministerio Público explica que en algunos comunicados de las entidades convocantes del homenaje —calificado en el País Vasco como ‘ongi etorri’— se calificaba al exmiembro de ETA como «un preso político comunista vasco que ha estado casi 19 años secuestrado por el Estado español».
A la entrada del evento, convocado a través de redes sociales, se repartieron octavillas en las que se indicaba: «No seas perro! Y el móvil en el bolsillo!! Viendo la realidad diaria y para no ayudar a los ‘txakurras‘ (una manera despectiva de referirse a los agentes). Apaga el móvil!! No grabes! No saques fotos!! Y si le ves al de al lado, dilo!!!», según el escrito.
El etarra se dirigió en coche hasta el frontón de Berango, el lugar escogido para la realización del homenaje, que se iba a producir a mediodía. Allí fue recibido por unas 250 personas, detalla el Ministerio Fiscal.
«En ese momento, los asistentes empezaron a aplaudir, ondear banderas y corear consignas en apoyo de los presos de ETA y al homenajeado, con frases en euskera como «presos a la calle, amnistía total» o «dale duro hasta la victoria», de acuerdo al relato de la Fiscalía. Después, los convocantes cerraron el acceso al frontón y taparon las ventanas «para impedir la visibilidad» de la celebración del acto, agrega.
Una vez empezado el ‘ongi etorri’, algunos de los acusados dieron discursos frente a la multitud. Uno de ellos habría dicho, según el Ministerio Fiscal, frases como «has estado 21 años echando un pulso al enemigo» o «en febrero de 1998 los cipayos le detuvieron, esta detención no le acojonó y siguió en la militancia».
Un acusado mandó «un increíble abrazo a los presos políticos» y alabó haberse mantenido «firme en la defensa de la legitimidad de la lucha», así como el hecho de rechazar la «criminalización» de la «legitimidad del derecho de luchar a favor de la libertad». Otro de ellos se refirió al recién excarcelado como «preso político vasco comunista», de acuerdo al escrito.
Terminado el ‘ongi etorri’, el etarra abandonó el frontón «con un ramo de flores y otros objetos que introdujo en el interior de su furgoneta» y «sacó diversas banderas que habían sido utilizadas en el evento» para llevarlas posteriormente a una ‘herriko taberna’ de la localidad vizcaína, subraya el Ministerio Público.