El Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente ejecutó sólo el 38,2% de los fondos europeos asignados en 2025, según el informe de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), lo que supone dejar sin utilizar alrededor de 1.200 millones de euros en plena presión sobre la red ferroviaria tras el accidente de Adamuz, que dejó 46 fallecidos.
El dato sitúa al departamento claramente por debajo de la media del Gobierno de Pedro Sánchez, que alcanzó una ejecución del 52,6% del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR). En concreto, de los 1.935 millones presupuestados para Transportes, sólo se reconocieron obligaciones por valor de 739 millones, detalla El Confidencial.
La baja ejecución contrasta con el volumen de recursos disponibles procedentes de Bruselas, en un momento en el que España encara el final de estos fondos extraordinarios sin haber completado buena parte de las inversiones previstas.
Retrasos en partidas clave
El informe de la IGAE detalla que algunas de las líneas estratégicas del Ministerio presentan niveles especialmente bajos de ejecución. En zonas de bajas emisiones y transformación del transporte urbano apenas se ejecutó el 29% del presupuesto. En la red transeuropea de transporte, clave para la alta velocidad, el grado de ejecución se quedó en el 41%.
En intermodalidad y logística, la ejecución alcanzó el 66%, mientras que el programa de transporte sostenible y digital apenas llegó al 27%. Estos datos reflejan un desfase generalizado en proyectos considerados prioritarios por el propio Ejecutivo.
En términos absolutos, otros ministerios superaron ampliamente la ejecución de Transportes, como Industria, Vivienda, Economía o Transformación Digital, que movilizaron varios miles de millones de euros.
Sin explicaciones del Ministerio
Según la información disponible, el gabinete del ministro no ha ofrecido explicaciones sobre el bajo nivel de ejecución. En anteriores ocasiones, el propio Óscar Puente atribuyó los retrasos a las comunidades autónomas, a las que señaló como responsables de un «tapón» en la gestión de los fondos europeos.
Pese a este escenario, el Ministerio ejecutó el 89% de su presupuesto total en 2025, aunque dejó sin gastar unos 1.300 millones de euros. Entre las partidas más afectadas figura la mejora de Cercanías, donde sólo se utilizó el 59% de lo previsto.
Más presión sobre una red tensionada
La infraejecución de fondos coincide con las conclusiones del informe de la Guardia Civil remitido al juzgado que investiga el accidente de Adamuz. El documento apunta a fallos técnicos en la prevención y detección de incidencias en la vía como factores clave del siniestro.
El contexto agrava el debate sobre el modelo de inversión ferroviaria. Mientras el tráfico de pasajeros aumenta, el gasto en mantenimiento no sigue el mismo ritmo. Según datos de las cuentas de Adif y análisis de la CNMC, el gasto por viajero en conservación de infraestructuras ha caído un 30% desde 2019.
Además, el Ministerio ha ejecutado menos de la mitad de las transferencias comprometidas a Adif entre 2021 y 2025. De los 4.696 millones previstos, solo se han abonado 1.801 millones.
Inversión insuficiente a largo plazo
Los datos de capital ferroviario refuerzan esta tendencia. Según el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) y la Fundación BBVA, el stock de capital en infraestructuras ferroviarias en 2024 se sitúa un 2% por debajo del nivel de 2015 en términos reales.
Este indicador refleja que la inversión no ha compensado el desgaste de las infraestructuras existentes, lo que apunta a un deterioro progresivo del sistema.
El resultado es un escenario en el que coinciden baja ejecución de fondos europeos, menor inversión en mantenimiento y un incremento de la presión sobre la red, justo cuando el Gobierno pierde acceso a los recursos extraordinarios de la Unión Europea.