Un inmigrante senegalés de 32 años, en situación irregular y con 22 antecedentes policiales, fue detenido el miércoles tras azuzar a sus dos perros peligrosos contra dos agentes que acudieron a arrestarlo por un robo con violencia cometido días antes. Pese a su historial delictivo y a la gravedad de la agresión, el juez lo dejó en libertad pocas horas después.
Los hechos ocurrieron en el barrio de Oliver, donde el individuo reside junto a otros inquilinos. Cuando los agentes de la Brigada de Seguridad Ciudadana llamaron a la puerta para ejecutar la orden de detención emitida por el Juzgado de Instrucción número 2, el sospechoso salió de su habitación «en un alto estado de agresividad» e incitó a sus dos American Staffordshire Terrier, considerados perros potencialmente peligrosos, a lanzarse contra los policías.
Durante el forcejeo, uno de los agentes sufrió lesiones en un brazo. El detenido llegó incluso a abalanzarse personalmente sobre los funcionarios para evitar su arresto. Finalmente fue reducido, esposado y trasladado a dependencias policiales, imputado además por un delito de atentado contra la autoridad.
El individuo, defendido por la abogada Carmen Sánchez Herrero, pasó a disposición del Juzgado de Instrucción número 9 de Zaragoza en funciones de guardia. Pese a acumular una veintena larga de antecedentes y encontrarse en situación irregular en España, el magistrado decretó su puesta en libertad.
El caso ha generado indignación entre los agentes y vecinos, que denuncian la sensación de inseguridad creciente e impunidad frente a delincuentes reincidentes que, como este senegalés, convierten barrios enteros en zonas de riesgo mientras la Justicia vuelve a darles la calle.