Un juez federal de Luisiana liberó a principios de este mes de la custodia policial a cuatro inmigrantes ilegales con extensos antecedentes penales que incluyen condenas por asesinato y delitos sexuales contra menores.
Según publica Fox News, el 6 de febrero, el juez John deGravelles, designado por Barack Obama y que ocupa un cargo en el Tribunal del Distrito Medio de Luisiana, concedió a los cuatro acusados la liberación de la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
La subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Tricia McLaughlin aseguró que «liberar a estos monstruos es una imprudencia inexcusable. El presidente Trump y la secretaria Noem están ahora aplicando la ley y arrestando a inmigrantes indocumentados que no tienen derecho a estar en nuestro país».
«Estamos aplicando la ley tal como está escrita», añadió. «Si un juez de inmigración determina que un inmigrante ilegal no tiene derecho a estar en este país, lo expulsaremos. Punto».
Los cuatro acusados incluyen a Ibrahim Ali Mohammed, ciudadano etíope condenado por explotación sexual de un menor. Un juez de inmigración le dictó una orden definitiva de deportación el 5 de septiembre de 2024, aunque fue liberado por la administración de Joe Biden.
El segundo es Luis Gastón-Sánchez, de Cuba, que tiene condenas por homicidio, agresión, resistencia a un oficial, ocultación de propiedad robada y dos cargos de robo.
Un juez de inmigración emitió una orden de deportación en su contra el 24 de septiembre de 2001.
El tercero es Ricardo Blanco Chomat, también ciudadano cubano, tiene condenas por homicidio, secuestro, asalto agravado con arma de fuego, robo, hurto, hurto y venta de cocaína. Se emitió una orden de deportación en su contra el 27 de marzo de 2002.
Por último, Francisco Rodríguez Romero fue condenado previamente por homicidio y un delito relacionado con armas. Se ordenó su deportación el 30 de mayo de 1995.