La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional intervino el pasado diciembre a Julio Martínez Martínez, señalado por los investigadores como presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero, una agenda negra con el logotipo de «Plus Ultra, Líneas Aéreas» en la que aparecían anotaciones vinculadas a una licitación de material de Huawei impulsada por ADIF, organismo dependiente del Ministerio de Transportes.
El hallazgo figura en un atestado remitido en febrero al Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid, que en aquel momento dirigía las primeras pesquisas. En ese documento, los agentes destacan una serie de apuntes manuscritos localizados en la página 44 del dietario de Martínez. Entre las notas aparecen expresiones como «Martes 8», «Datos fra.», «Huawei 100 fin de mes» y «400 contrato».
A partir de esas anotaciones, la UDEF conecta el contenido de la agenda con una licitación publicada en el BOE para el suministro de equipamiento Huawei destinado a la red de datos de ADIF. Según el informe policial, el contrato tenía un valor estimado de 400.000 euros y estaba orientado a renovar repuestos de routers y switches ya instalados en la Red Ferroviaria de Interés General.
La adjudicación se produjo finalmente el 10 de marzo de 2026, bajo el Ministerio de Transportes dirigido por Óscar Puente. La empresa que obtuvo el contrato fue COS Mantenimiento SA, que presentó la oferta económica más baja. El acuerdo quedó formalizado de manera definitiva un mes después.
Los investigadores consideran que las notas encontradas en la agenda de Julio Martínez refuerzan la hipótesis de que la trama investigada habría intentado utilizar contactos en el Gobierno de Pedro Sánchez y en administraciones extranjeras para favorecer a compañías próximas a su entorno. En este caso, el foco se sitúa sobre Huawei, el gigante tecnológico chino que en los últimos años ha estado bajo el escrutinio de la Unión Europea y de Estados Unidos por sus presuntos vínculos con los servicios de inteligencia de Pekín.
La licitación señalada por los agentes salió a concurso el 19 de diciembre de 2025, apenas una semana después de los registros practicados en el domicilio y las oficinas de Julio Martínez. El expediente fue tramitado por la presidencia de ADIF y tenía por objeto el «suministro de equipamiento Huawei para la red de datos».
Según el expediente administrativo, la aprobación de la licitación correspondió a Raúl Míguez, entonces director general de Operaciones y Explotación de ADIF. Posteriormente, en enero de 2026, fue cesado tras el accidente mortal de Rodalíes, aunque semanas más tarde fue recolocado por Óscar Puente en un cargo de nueva creación como director adjunto de Coordinación de Proyectos y Acciones Transversales, según publicó La Razón.
La Policía no ofrece una explicación cerrada sobre el significado de la cifra «100» que Martínez escribió junto a la referencia al contrato. Sin embargo, los investigadores señalan que en otros documentos intervenidos aparecen apuntes similares que podrían corresponder, según su tesis, al cobro de comisiones irregulares por mediar en concursos vinculados al Gobierno español y al entorno del régimen venezolano de Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez.
Durante el registro de la vivienda de Julio Martínez en la calle Diego de León de Madrid, los agentes localizaron cinco sobres con caracteres chinos en el exterior. Cada uno contenía 10.000 euros en efectivo. Además, la UDEF halló 286.000 euros repartidos por distintos puntos de la casa, ocultos en lugares como una bolsa de palos de golf, un radiador, un neceser, una caja de vasos y un cuarto de baño.
La investigación también sitúa en el centro del caso la relación entre Zapatero y Huawei. Según las informaciones publicadas en los últimos años, la compañía china habría recurrido al expresidente del Gobierno para intentar sortear las restricciones y vetos impulsados por Estados Unidos y la Unión Europea. De acuerdo con esa línea de investigación, Zapatero habría logrado que el Ejecutivo de Pedro Sánchez mantuviera adjudicaciones públicas a la tecnológica pese a esas advertencias internacionales.
Uno de los nombres que aparece en esta trama es el del empresario chino Fangyong Du, también conocido como Miguel Duch, asesor externo de Huawei. Según la UDEF, Du aportó 15.000 euros en marzo de 2022 para la creación de Gate Center, el think tank prochino impulsado por Zapatero. Los investigadores también sostienen que, a través de la consultora Mimo Advisors SL, habría realizado pagos directos por valor de 104.000 euros a una cuenta bancaria del expresidente.
Las pesquisas alcanzan igualmente a Whathefav SL, la agencia de publicidad de Laura y Alba Rodríguez Espinosa, hijas de José Luis Rodríguez Zapatero. El análisis de la facturación de esta sociedad habría revelado pagos de Huawei por 74.112,50 euros entre 2020 y 2022 por supuestos servicios de marketing. Otra mercantil vinculada a Huawei, Wattkraft GmbH Co KG, abonó en 2022 otros 5.445 euros a la misma compañía.
Con estos elementos, la UDEF sitúa las anotaciones de la agenda de Julio Martínez como una pieza más dentro de una investigación más amplia sobre presuntas maniobras de blanqueo de capitales, tráfico de influencias y uso de relaciones políticas para obtener ventajas en contratos públicos o negocios internacionales. El contrato de ADIF con material de Huawei aparece ahora como uno de los expedientes bajo la lupa de los investigadores.