Una vecina de Ceuta ha roto a llorar este miércoles ante la ministra de Defensa, Margarita Robles, a la que ha trasladado el miedo y la sensación de abandono que sufren los ciudadanos tras la entrada de 72.000 inmigrantes ilegales procedentes de Marruecos.
«¡Tengo miedo! He tenido que coger un cuchillo», ha confesado la mujer, visiblemente alterada, durante la visita de Robles a la ciudad autónoma. La ministra le ha cogido la mano y ha tratado de tranquilizarla mientras escuchaba sus quejas sobre la inseguridad en las calles.
«Ceuta es una ciudad acogedora, generosa, que acoge a todo el mundo. Y que ahora esté pasando esto…», ha lamentado la vecina. «Me da pena Ceuta. Nosotros somos españoles como los que más», ha añadido entre lágrimas.
La mujer, que ha explicado a Robles que es viuda, ha reclamado al Ejecutivo de Pedro Sánchez que no deje sola a la ciudad autónoma. «Le tengo mucha estima, pero no se puede abandonar Ceuta, por favor se lo pido. Estoy muy nerviosa porque tengo miedo», ha insistido.
La escena ha retratado el creciente malestar de los ceutíes ante una situación que el Gobierno no ha logrado controlar. Miles de inmigrantes marroquíes permanecen todavía en la ciudad después de la invasión, mientras vecinos, comerciantes y autoridades locales reclaman más medios y una respuesta coordinada del Estado.
Robles se ha desplazado este miércoles a Ceuta para reunirse con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, y analizar las consecuencias de la invasión. Su visita se produce después de varios días de críticas al Gobierno por la tardanza de Pedro Sánchez en asumir el mando político de la emergencia y por la falta de una estrategia clara para recuperar la normalidad.
La actitud de la ministra de Defensa, que se ha detenido a escuchar a la vecina, contrasta con la gestión ofrecida hasta ahora por el Ejecutivo. Sin embargo, el gesto no resuelve las principales demandas de Ceuta: seguridad en las calles, refuerzos permanentes y una respuesta eficaz ante Marruecos.
Durante esta semana también han viajado a la ciudad el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, y el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares. Ambos se han reunido con Vivas, aunque la sucesión de visitas ministeriales todavía no se ha traducido en una solución para los miles de inmigrantes ilegales que continúan en Ceuta.
Robles tiene previsto comparecer ante los medios después de su encuentro con el presidente ceutí. La imagen de la vecina llorando ante la ministra resume, entretanto, la realidad que las visitas oficiales no han conseguido ocultar: los ciudadanos de Ceuta se sienten inseguros y abandonados por el Gobierno de Sánchez.